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martes, 31 de mayo de 2022

LA LIBERTAD Y FLUIDEZ DEL TRAZO (1969)

La Filmoteca Española guarda entre sus muros importantes colecciones cinematográficas y obras de incalculable valor como es el caso de “Homenaje a Tarzán: La cazadora inconsciente”, el primer cortometraje del extraordinario artista y pintor vasco Rafael Ruiz Balerdi, que fue proyectado por primera vez en el XI Certamen Internacional de Cine Documental y Cortometraje de Bilbao en noviembre de 1969. Una cita que le premió con el Txisu de Plata, el galardón a la mejor película internacional experimental. Este trabajo no narrativo de apenas cuatro minutos y medio de duración posee un valor añado al haberse tratado de forma artesanal por la mano de este emblemático pintor de estilo abstracto que es recordado, además, por ser cofundador del grupo Gaur. Tras obtener reconocimiento gracias a premios locales que le facilitaron una pasarela internacional a encuentros jóvenes como la XXIX Bienal de Venecia y a continuos viajes que le llevaron a profundizar en su plano artístico, Ruiz Balerdi se propuso investigar las cualidades del séptimo arte con esta pieza rodada en 16 mm. Su imagen, extraída de una película clásica de Tarzán, conforma un collage atípico, puesto que su especial valor reside en el dibujo llevado a cabo por el artista y trazado, muy pacientemente, fotograma a fotograma.

sábado, 30 de abril de 2022

AL SERVICIO DE LA HISTORIA (1942)

El director, animador y compositor estadounidense Wilfred Jackson es recordado por su colaboración para el diseño del primer protagonista animado de la factoría Disney, Mickey Mouse. Sin embargo, este emblemático recuerdo también se enlaza con una etapa más oscura dentro de la industria. En plena Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos presionó a la compañía para crear un paquete de cortometrajes propagandísticos de diferente índole: desde las instrucciones para ayudar al país dentro del conflicto o el adiestramiento de las tropas hasta la caricaturizada imagen del pueblo alemán, el nazismo y Hitler, entre otros. Desde luego, que Disney se pusiera al servicio del gobierno suponía que la productora se viera perjudicada económicamente, puesto que, ya de por sí, su dedicación debía ser exclusiva, implicando que otros proyectos más comerciales y rentables se vieran aplazados. Además, el pago estatal por el servicio fue de lo más ajustado, entendiéndose como un menor beneficio. Por otro lado, la proyección de este corto en nada menos que 12.000 salas fue totalmente gratuita, por lo que esto podría llevar a que los exhibidores exigieran la reducción al mínimo de los precios de sus futuros trabajos. Sin embargo, rechazar al gobierno estadounidense en un momento tan delicado podría haber supuesto aún más problemas.

Precisamente, una de las obras más populares y controvertidas de esta etapa que pasó a la historia del cine como un ejemplo más de los diferentes métodos de persuasión utilizados es “The New Spirit”, que nació al albor del conflicto de Pearl Harbor. Su producción respondía al inicio de una campaña de recaudación de impuestos, pero, a su vez, suponía el primer proyecto gubernamental de esta naturaleza para Disney. Su protagonista, la estrella que acabó siendo habitual en este tipo de trabajos de animación de la factoría, el Pato Donald, explica, de una forma muy simple y simpática, al espectador de entonces cómo rellenar los formularios para tal ocasión, pero, además, recuerda la importancia de hacerlo ante tal contexto. Se trata de un metraje elaborado con prisas, en tan solo tres meses, cuya producción se llevó a cabo paralelamente a otros encargos del gobierno con el fin de que pudiera ser exhibido en cines antes de que terminara el ejercicio tributario del año anterior.

miércoles, 31 de julio de 2019

LOS ENIGMAS DEL PASADO (2018)


Detrás de toda guerra se encuentra un auténtico inferno que nunca se aprecia a simple vista. Los medios de comunicación sólo cubren una muy reducida franja de este tipo de conflictos, mientras que el cine de no ficción suele profundizar con una mayor focalización. Sin embargo, no hay nada que nos pueda ofrecer una visión completa de ello si no se es testigo directo. Tal vez esta fue la idea que tuvo Chris “el suizo” para decidir introducirse de lleno en esta clase de escenarios. Mientras la mayoría huyen de ellos, otros se acercan con diferentes motivos, desde investigar y realizar trabajo de campo hasta unirse al ejercito para combatir por ciertas ideas, independientemente de que sea o no su país de origen.

Después de participar en el Festival de Animación de Hiroshima con su primer cortometraje “Chrigi” (2009), la directora y guionista suiza Anja Kofmel da el salto al gran metraje con “Chris the Swiss”, que fusiona las imágenes de archivo y el documental con la imaginación, es decir, una ficción que nos proporciona a través de la animación. Sin embargo, el relato supone algo más importante de lo esperado, puesto que estamos ante un fragmento de vida, un recuerdo íntimo que ha forjado a la mujer que es hoy Kofmel. Chris es su primo, fallecido en Croacia. Su cuerpo apareció el 7 de enero de 1992, en plena guerra de los Balcanes, con el uniforme de un grupo paramilitar, pero nadie supo las causas por las que fue asesinado. Sus cuadernos de apuntes llegaron a manos de su familia, pero las últimas páginas fueron arrancadas. ¿Qué es lo que le ocurrió a Chris? ¿Qué descubrió y escribió en sus libretas, que con tanto recelo alguien no quiso que publicara? Y, por tanto ¿quién fue su asesino? La cineasta ha crecido rodeada de muchos de estos interrogantes, por lo que el principal objetivo de su primer largometraje es desentrañar todo el secretismo que rodea a los últimos instantes en la vida de su primo. 

martes, 4 de junio de 2019

EL LADO MÁS BIZARRO DE LA INDUSTRIA (2018)


A veces no es necesario crear un producto demasiado elaborado para conquistar a la audiencia. Tal es el caso de la serie de animación para adultos “Back Street Girls” (“Bakku Sutorīto Gāruzu”), una producción japonesa de lo más descabellada, que parte de una premisa suculenta y original. Precedida por el éxito del manga a manos de Jasmine Gyuh a través de la revista Young Magazine desde marzo de 2015, aprovecha cuestiones tan actuales y familiares como las bandas femeninas de música pop en Japón. Esta ficción cuenta también con apoyo estadounidense, un aspecto muy apreciable en las voces de los personajes. Pocas veces tenemos el placer de disfrutar de algo tan irreverente, salvaje, divertido y políticamente incorrecto y, por tanto, es algo de agradecer entre la inmensa oferta existente.

Estamos acostumbrados a ver a la yakuza en otro tipo de circunstancias. Hombres fieles con un brutal código de honor, siempre presentes en la sociedad japonesa de alguna u otra manera. Sin embargo, en esta ocasión, un simple fallo de un miembro no termina de la forma más esperada y que tantas películas y series nos han mostrado. Kentarō Yamamoto, Ryō Tachibana y Kazuhiko Sugihara trabajan para un jefe que no dejará pasar el error que han cometido. Es por eso que, de repente, se ven ante un castigo inimaginable. En un viaje directo a Tailandia, van a ser operados para convertirse en unas idols perfectas, ya que el nuevo negocio del jefe es trabajar como manager de una banda de chicas. Así es como Kentarō será la líder Airi Yamamoto; Ryū, la rubia Mari Tachibana; y Kazuhiko, la jovencita Chika Sugihara. A primera vista, sus cuerpos son de atractivas veinteañeras, pero, en su mente, siguen siendo tres rudos yakuzas muy poco acostumbrados a los formalismos femeninos en Japón.

martes, 5 de febrero de 2019

EL NACIMIENTO DE FANTOCHE (1908)


El dibujante y escritor francés Émile Cohl se convirtió en uno de los primeros directores de metrajes de animación en la historia del cine global. Probablemente, nunca hubiera pensado en tal posibilidad, ni siquiera cuando fue contratado por la gran compañía cinematográfica francesa Gaumont, a día de hoy, la productora y distribuidora más antigua del mundo. Precisamente, su mirada e interés siempre se encontraba en donde otros aún ni habían llegado. No es de extrañar que su primera inserción en la dirección fuera con la pieza “Japon de fantaisie” (1907), que vino a evidenciar su fascinación por el exotismo, el “otro” lejano, pero también el ilusionismo, el trucaje. Un primer trabajo que le llevaría por el camino de la experimentación para crear una de sus piezas más importantes en una filmografía que consta de más de 300 obras de incalculable valor realizadas en apenas 15 años de trayectoria.

“Fantasmagorie” se creó durante el primer semestre de 1908. Cohl utilizó una placa de vidrio iluminada para generar la silueta de los dibujos, siguiendo el ejemplo del productor y director norteamericano James Stuart Blackton. De hecho, el cineasta inicia su obra ejemplificando esta técnica, la cual le llevaría a alcanzar nada menos que 700 fotografías para proyectar las pequeñas aventuras de un muñeco llamado Fantoche. Es en este entrañable personaje en el que reside todo su valor, puesto que, a nivel narrativo, la pieza no posee conexión entre las diferentes secuencias de las que está compuesta. En apenas 2 minutos de duración, el metraje de Cohl recoge cómo Fantoche crece y decrece, sujeta una espada, se pelea con las plumas del tocado de una mujer que no le permite ver el espectáculo, vuela, se encierra en el interior de una caja, pierde la cabeza, es absorbido por una botella gigante, etc.

martes, 9 de octubre de 2018

UN HOMENAJE AL CELULOIDE (1985)


Pocas veces es tan divertido que una proyección deje de funcionar correctamente como sucede en “Una Película Estropeada” (“Onboro Filmu” / “Broken Down Film”). El director y guionista japonés Osamu Tezuka era considerado el “Dios del Manga” y precisamente esta pieza es una más de sus tantas obras que demuestran el precoz talento que poseía para la animación. En esta ocasión, el autor realiza un claro homenaje a las primeras etapas del séptimo arte. Un cortometraje mudo, en blanco y negro (salvo unos pocos segundos de ensoñación, en donde regresa el color), con granulado y suciedad que, además, se centra por completo en el género del western desde un punto de vista paródico y paradójico cuanto menos, puesto que no deja de ser un escenario occidental bajo la mano de un oriental, creando así una fusión de influencias recíprocas.

Esta coproducción japonesa y canadiense fue presentada en la primera edición del Festival Internacional de Hiroshima de 1985, alzándose con el gran premio, y no es para menos. La simpatía que despierta no es interrumpida por ese matiz experimental que posee. Al contrario, son los extraños cortes, los reencuadres, interrumpciones y efectos creados por la proyección del rollo los que aportan la diversión ante la loable pretensión de un vaquero por rescatar a la típica damisela en apuros, que se encuentra atada a las vías del tren. Nuestro héroe descubre que, a parte de tener que salvarla, también debe plantar cara al bandido y sortear los obstáculos que crea la dichosa película estropeada con todos los curiosos recursos que tiene a mano.

martes, 22 de mayo de 2018

LA ERA DEL VAPOR (2004)


Katsuhiro Ôtomo es uno de los dibujantes de manga y directores y guionistas de anime más célebres que tenemos. Pudimos disfrutar de su talento gracias a una de las obras de animación más importantes y toda una cinta de culto, "Akira" (1988), con una historia futurista de lo más apocalíptica. Tras la presentación de ésta, la que fuera su tercera película, el cineasta quiso experimentar con el cine de ficción "de carne y hueso", creando "World Apartment Horror" (1991), en la que fusionaba la presencia de la yakuza con el terror sobrenatural e, incluso, ciertos toques de comicidad. Sin embargo, tras esta experiencia, regresó a su zona de confort para ofrecernos más animación a través de pequeños cortometrajes de gran esencia, como "Carne de Cañón" (1995), incluido en "Memories" (1995), una colaboración en la que también participaban los directores Koji Morimoto y Tensai Okamura.

Algunos cortometrajes más engrosaron una filmografía por la que el tiempo transcurría a la espera de uno de sus célebres largometrajes. Es entonces cuando, en 2004, vería la luz "Steamboy" a modo de desfile visual de hipnótica belleza. Dando lo máximo de sí mismo, Ôtomo se lanzaba de lleno en un proyecto del que resultaría una labor técnica tan apabullante y magnífica que su narración quedaría en un segundo plano. Tanto es así que cada minucioso detalle queda plasmado de forma asombrosa en la que supone, todavía a día de hoy, una cinta indispensable para todo amante del género que se precie. De pasmosa complejidad, el imaginario que el autor concibe es cada vez más infinito, con una perfección pocas veces vista para un espectador que, a ciencia cierta, se asombrará del impactante trabajo de todo un artesano de la animación.

Contextualizada en plena Inglaterra victoriana, la historia nos presenta a un joven inventor, Ray. Su abuelo, Lloyd, un gran científico, le entrega una misteriosa bola metálica que conducirá a Ray a emprender la aventura más excitante de su vida. El valor del regalo que le ha dado su abuelo esconde profundos secretos que despertarán la codicia de ciertas organizaciones que poseen un gran poder, tanto para bien como para mal, por lo que el protagonista debe discernir quiénes son de fiar en una extensa batalla que se desarrollará en todos los ámbitos, tierra, mar y aire, convirtiéndose finalmente en un arriesgado camino a la madurez y al descubrimiento de uno mismo.

lunes, 7 de mayo de 2018

TECNOLOGÍA PARA EL BIENESTAR (1991)

No solo "Los Simpsons" predicen el futuro. Llegada a nuestro país gracias a Manga Video, esta cinta nos muestra una situación que nunca ha podido ser más veraz, sincera y humana. "Roujin-Z" la obra del director Hiroyuki Kitakubo, no es el clásico telefilm dramático-social de la hora del café ni pretende sacarle la lágrima fácil a nadie. Es una excelente mezcla de drama y comedia, con mucha acción y un ritmo trepidante a medida que arranca la trama. El guionista japonés Katsuhiro Ôtomo realiza una mordiente crítica a la sociedad, centrada en dos aspectos. Por un lado, la dejadez de las familias y el gobierno hacia la tercera edad, siendo los abuelos vistos como un estorbo, sin apreciar todo aquello que la cultura tradicional (en este caso, la nipona) veneraba en las personas mayores; por otro, la escalada tecnológica que, con el pretexto de facilitar la vida de sus ciudadanos mediante la tecnología y la robótica, no hace sino alejar a las personas, obligándolas cada vez más a necesitar de un medio tecnológico para comunicarse con otra gente o simplemente dejándolas a merced de máquinas.

Durante sus escasos 80 minutos de metraje, asistimos a una historia protagonizada por el señor Takazawa, un anciano que desconoce totalmente que ha sido reclutado por el Ministerio de Sanidad. La finalidad de esta acción es la de formar parte de un experimento que, supuestamente, busca el bienestar de la tercera edad y mejores en su asistencia. Para ello, se crea el proyecto Z-001, una cama mecánica que viene equipada por una supercomputadora gubernamental y que debe conectarse al cerebro del paciente para conocer cuáles son sus necesidades. De tal forma que, con esta información, pueda proporcionarle todo lo que requiera al momento. Todo un revolucionario sistema que ha terminado por conquistar a la sociedad, pero del que, en cambio, desconfía Haruko, la enfermera del señor Takazawa.

martes, 27 de marzo de 2018

VIAJE A LA DESTRUCCIÓN (1984)


Desde occidente, a día de hoy, sólo los más cinéfilos en el género de animación conocen y disfrutan de las grandes obras maestras que nos ha dejado el llamado “Dios del Manga”, el dibujante y director japonés Osamu Tezuka. Su labor por difundir masivamente el consumo popular de la literatura manga, tan indispensable en nuestros días, le llevó a expandir su carrera al mundo televisivo, en donde, con la indudable influencia de la hegemonía de Walt Disney, se convirtió en uno de los pioneros de la animación en su país a través de su propio estudio, Mushi Productions, con sede en Nerima, aunque actualmente se encuentre en el mismísimo Tokio.

Un ejemplo de sus grandes creaciones, recordado por varias generaciones, fue la serie “Astro Boy” (1963), que nos amenizó las mañanas y tardes de nuestra más tierna infancia; y ni qué decir de aquel largometraje de animación que pareciera una maravillosa obra pictórica y que, hasta hace poco, fue, por suerte, recuperado en formato digital, “The Belladonna of Sadness” (1973). Entre sus más famosas producciones, Tezuka también realizó muchas piezas experimentales en las que ponía a prueba su propia creatividad, como “Jumping”, un cortometraje de 7 minutos de duración, que fue presentado en el Festival de Zagreb de 1984 en colaboración con la compañía canadiense ACC Production y con el que fue galardonado con el Gran Premio del certamen.

martes, 13 de marzo de 2018

MELANCOLÍA BUSCA AMIGO, RAZÓN AQUÍ (2009)


"Mary and Max", del director, productor y guionista australiano Adam Elliot, cuenta la historia de dos almas incomprendidas, llenas de defectos y virtudes que entran en una espiral de sentimientos y de miedos para mantener una amistad que ni el tiempo ni la distancia parece que pueda acabar con ella. Parecería la típica película para los más pequeños de la casa, por aquella falsa, pero popular idea de que una animación claymotion no suele estar enfocada a un público adulto. Sin embargo, resultó ser todo lo contrario. Estamos ante una cinta con un sentido del humor muy refinado, en el que no todo son bromas que pueda entender un infante.

Después de 5 años y más de 8 millones de dólares gastados, el primer largometraje de Elliot consiguió ver la luz. Es lo que tiene el cine independiente, que, en parte, también es uno de sus encantos. Obras creadas con sumo mimo y cuidado siempre al servicio de relatos magnéticos que desvelan más de lo que a simple vista parece. "Mary and Max" se construye con este mismo mecanismo. Si como comedia funciona, como drama resalta aún más. En su narración quedan plasmados grandes pensamientos e ideas que a todos nos persiguen como una constante en la vida. La felicidad o la soledad son algunas de las cuestiones que se muestran en pantalla, pero requiere más de un incansable visionado para llegar a comprender la profundidad que encierra el metraje del cineasta.

Uno de los personajes que forman parte de su título es Mary, una niña australiana que posee una pequeña marca de nacimiento en la frente a la que no solo odia, sino que además, a su edad, es la principal causa de sus problemas. Precisamente, ese dichoso "ser" provoca las burlas de sus compañeros de colegio, que no se cansan de reírse a su costa, provocando una gran impotencia en la joven. Por eso mismo, decide que lo mejor que puede hacer es dar la espalda a ese mundo que decidió ser cruel con ella a tan tierna edad, aislándose en un rincón del que pretende no saber nada de una vida social que le ha sido arrebatada.

jueves, 21 de abril de 2016

EL ENCANTO DE LA LLUVIA (2013)



Pixar siempre cuida sus trabajos hasta el más mínimo detalle y quizá sea ésta una de las razones por las que logre conquistar a todo tipo de público independientemente de su edad. Tanto en largos como en cortometrajes, se presenta un universo mágico que siempre nos deja con ganas de más. Esas historias de fantasía que arrancan millones de sonrisas y de las que siempre se puede extraer todo tipo de enseñanzas para los más pequeños, aunque a los adultos nunca les viene mal refrescar ciertas cuestiones que parecen olvidarse con la madurez.

“Azulado (The Blue Umbrella)” es una de esas piezas que suelen acompañar al metraje principal en su exhibición en salas de cine, siendo, en esta ocasión, “Monstruos University” (San Scanlon, 2013), la secuela de “Monstruos S.A” (Pete Docter, Lee Unkrich y David Silverman, 2001). Este quinto cortometraje del realizador y guionista alemán Saschka Unseld se presenta en forma de cuento encantado, en apenas 6 minutos, con dos paraguas de diferentes colores que, al cruzarse en el camino, se enamoran instantáneamente.

Su debut en la dirección bajo la batuta de Pixar posee una trama de lo más sencilla y con el mismo estilo que uno de sus antecesores, “Paperman” (John Kahrs, 2012). El amor es el sentimiento clave para humanizar, ya sea a personas ahogadas en la rutina o, como en este caso, objetos inanimados. Llega de forma inesperada a sus destinos y los cambia sin retorno, instante en el que entran en juego otras variables como el azar y la ilusión que se genera de tal encuentro. A su vez, recrea un universo urbanita, situando la acción en calles desconocidas, demasiado transitadas. Precisamente, un espacio en el que puede ocurrir cualquier cosa en cualquier momento, en el que todos podemos ser diana de multitud de emociones en cuestión de poco tiempo. No obstante, el metraje deja en evidencia en qué partes Unseld ha querido centrarse y, efectivamente, el apartado narrativo no ha sido el elegido, puesto que, a pesar de su efecto edulcorado y de una sensación cálida que transmite, la historia está demasiado explotada y apenas se arriesga.

jueves, 7 de abril de 2016

MIEDO A LA ESPERANZA (1995)



El japonés Hayao Miyazaki es uno de esos directores inolvidables que ha sabido calar hondo en generaciones de amantes de la animación. Seguidores acérrimos de un cineasta que nunca decepciona, creador del famoso Studio Ghibli y autor de series míticas como “Lupin” (1971) o “Sherlock Holmes” (1984), que forman parte de la infancia de muchos; y cintas indispensables como “Nausicaä del Valle del Viento” (1984), “Mi Vecino Totoro” (1988), “La princesa Mononoke” (1997), “El Viaje de Chihiro” (2001), “El Castillo Ambulante” (2004) y “Ponyo en el Acantilado” (2008), entre otros muchos títulos de su imparable carrera.

“On Your Mark” se estrenó a la vez que otra de las producciones del estudio, “Susurros del Corazón” (Yoshifumi Kondo, 1995). Miyazaki no dudó en realizar un videoclip para el mítico dúo nipón de pop-rock Chage & Aska, de tal forma que, en poco menos de 7 minutos, recogió la esencia de su estilo tan único con un toque experimental, puesto que era la primera vez que utilizaban la animación por ordenador. El metraje se inspira en el fatídico incidente que tuvo lugar en Chernobyl (Ucrania) en 1986. En un mundo futurista, una niña con alas es perseguida y atrapada por unos científicos, que, supuestamente, pretenden investigar su anomalía. Sin embargo, dos agentes de policía tratarán de ayudar a la joven para sacarla del laboratorio en el que se ha visto recluida.

La imagen del idílico paisaje se rompe con una enorme estructura a modo de cementerio nuclear. Un contraste que nos advierte de que el mundo está tratando de curar sus heridas, de restablecer su propio orden tras una catástrofe que ha contaminado todo. Algunas señales dejan claras las consecuencias de tal desgracia, en la que la supervivencia todavía no es segura. Sin duda, no es más que una crítica directa al ser humano, a sus temerarias ambiciones, pero, en todo momento, se respira un pequeño vestigio de esperanza pese a tan crudas circunstancias. La búsqueda de una liberación, de olvidar los miedos que se han impuesto en la sociedad y soltar las riendas de la manipulación hacen que los personajes se den cuenta de que son esclavos de su destino. La amistad entre la niña y los dos policías es lo más sincero de cuanto se ven rodeados, puesto que ellos mismos saben que pueden ser detenidos por el simple hecho de ayudarla a volar. Exponen sus vidas por el bien de otra que es aparentemente indefensa, dejando atrás la rutina impuesta en sus días.

lunes, 21 de diciembre de 2015

LA DISTANCIA EN EL TIEMPO (2007)


Desde mediados de la segunda mitad del siglo XX, la percepción temporal de los seres humanos ha sido motivo de gran número de investigaciones en el plano de la psicología. Relojes internos, influencias externas como la luz del sol y la no-luz de la luna, y un sinfín más de teorías con las que únicamente se ha construido una Torre de Babel bastante confusa. Lo que nos queda claro es que lo que nos rodea es sensible al tiempo, y que, precisamente, el tiempo es el que provoca cambios en dichas cosas. “5 Centímetros Por Segundo: Una Serie de Historias Cortas Sobre La Distancia”, del director  y guionista japonés Makoto Shinkai, trata de eso, de cómo afecta el paso del tiempo a nuestro alrededor.

En, aproximadamente, una sola hora dividida en tres capítulos, se recoge la vida de dos estudiantes japoneses asociales y marginales, Akari y Takaki, que encuentran su propio mundo en lo que parece la amistad entre ambos. La palabra “siempre” se repite en sus mentes al pensar el uno en el otro. Sin embargo, el destino les distanciará debido a que sus familias deciden mudarse. La espera y el transcurso de los años se vuelven constantes en la vida de los dos jóvenes. Se mandan cartas, pues aún Internet no se había popularizado como lo haría años más tarde y la correspondencia era el medio más sencillo, y quizás, el más romántico, que estos dos jóvenes pudieron encontrar.

La historia que nos plantea Shinkai en esta obra guarda un sinfín de similitudes con otras producciones suyas, ya que se repiten una serie de recursos: personajes normalmente jóvenes junto a una voz en off que nos acompaña y reflexiona durante todo el metraje. La película aborda otros temas aparte del distanciamiento, que pueden pasar inadvertidos, puesto que el autor consigue que sean interiorizados rápidamente y sin que nos demos cuenta. Tal es el caso de la relación de los avances tecnológicos respecto a las relaciones sociales y personales y la contraposición tecnológica y social de una década frente a otra. En un principio, el contacto entre las personas se nos presenta más lenta en el tiempo, con unas largas esperas debidas a los límites de los medios de transportes y de comunicación de los años 90 frente a la década del 2000, que nos trajo la incorporación general de Internet, telefonía móvil, avances en el transporte, etc. El ritmo de la película se ve claramente influenciado por estas dos premisas, ya que los dos primeros capítulos del filme parecen desarrollarse de manera pausada y reflexiva, para luego desembocar en un clímax de mayor vigor a lo largo del último y tercer capitulo.

viernes, 23 de octubre de 2015

LA MAGIA DE LA LUNA (2011)

La luna es el eje de multitud de leyendas, un recurso sin igual para los relatos fantásticos y, por supuesto, un elemento clásico en el mundo del séptimo arte. Romance, ciencia ficción, aventuras, terror o comedia, es indiferente el género en el que no se haya aprovechado su presencia para dar rienda suelta a historias que nos han atrapado, que nos han trasladado a otros mundos. La compañía Pixar tampoco podía resistirse ante las oportunidades que brinda tan mágica estrella para dar nombre al elogiado cortometraje animado del prestigioso cineasta y artista italiano Enrico Casarosa. 

Encargado de los storyboards de grandes largometrajes como “Ice Age. La Edad de Hielo” (Chris Wedge y Carlos Saldanha, 2002), “Ratatouille” (Brad Bird, 2007) o la brillante “Up” (Pete Docter y Bob Peterson, 2009), presentó su ópera prima “La Luna” en el Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy en 2011 y logró que formara parte de la exhibición en cines de la cinta “Brave (Indomable)” (Mark Andrews, Brenda Chapman y Steve Purcell, 2012), la exitosa coproducción de Pixar y Walt Disney Pictures.

Las nominaciones a los Premios Annie y los Oscars le otorgaron una mayor consideración a esta especie de sencillo cuento de ensoñación, que es protagonizado por un niño que acompaña a trabajar, por primera vez, a su padre y a su abuelo. Surcan el mar en una antigua barca de madera para llegar a descubrir el empleo familiar en el que el pequeño colaborará. Una actividad secreta con la que él saciará su curiosidad y reflexionará sobre cómo deberá enfrentarla, si desde la tradicional forma que llevan a cabo sus parientes o desde su peculiar y moderna visión.

miércoles, 7 de octubre de 2015

AMOR ENTRE AVIONES DE PAPEL (2012)

Dicen que las casualidades, en esta vida, no existen y que, por tanto, nuestro destino está escrito desde el instante en que nacemos. Dicen que el verdadero amor no se debe buscar, sino que él mismo se presenta ante nosotros en el momento menos esperado. Ese ideal romántico ha servido como telón de fondo para multitud de películas de las que, inevitablemente, conocemos la trama de principio a fin. El cortometraje de Disney, “Paperman”, se asienta en esta previsible base para crear una pieza que consigue extraer una limpia sonrisa al espectador. 

Utilizada como preámbulo al largometraje de animación “¡Rompe Ralph!” (Rich Moore, 2012), la cinta obtuvo el Oscar al Mejor Cortometraje de Animación en 2012 con una historia realmente simple creada por los guionistas Clio Chiang y Kendelle Hoyer. En plenos años 40, un hombre se encuentra con la mujer de sus sueños en una estación de tren de camino al trabajo. Sin tiempo para hablar con ella, continúa con su rutinaria vida pero, por decisión del destino, descubre que su amor tan sólo se encuentra tras la ventana del edificio de enfrente.

John Kahrs debuta a la dirección con un impecable trabajo que mezcla el tradicionalismo del dibujo clásico de la compañía Disney con las nuevas tecnologías, simulando imágenes en 2D con gráficos en 3D. Un efecto encantador que perfecciona el diseño de los personajes, creados con sumo esmero y pulcra belleza. Narrado a partir de una banda sonora elaborada por el compositor canadiense Christophe Beck y que sustituye a los posibles diálogos, la trama se construye en blanco y negro con algunos toques de carmín como simple metáfora de las emociones. La grisácea rutina de una ciudad adormecida, ensimismada, el alineamiento asaltado por el rojo de la pasión, del amor predestinado que juega con el protagonista, que irrumpe en su realidad para alterarla sin control y provocar sus deseos e impulsos.

jueves, 16 de julio de 2015

LOS MINIONS SE PIERDEN SIN GRU (2015)


Pocas veces hemos presenciado que, en una película de animación, los personajes secundarios destaquen por encima del principal. Así ocurrió con “La Edad de Hielo” (Chris Wedge, Carlos Saldanha, 2002), en la que aparecía una simpática y patosa ardilla llamada Scrat que causó furor entre el público. Años después, de nuevo, ésto se repitió en “Gru: Mi Villano Favorito” (Pierre Coffin y Chris Renaud 2010) con los traviesos Minions. Los pequeños seres amarillos regresan a la gran pantalla de la mano de los directores Kyle Balda y Pierre Coffin para presentarnos su historia desde los orígenes más remotos. Su existencia se centra en la búsqueda de algún malvado líder al que servir, desde un Tiranosaurio Rex hasta el mismísimo Drácula o Napoleón. Cualquier ser maligno es digno de sus servicios, pero con la llegada del siglo XX y sumergidos entre glaciares, no encuentran a ningún amo al que dedicar sus días. Es por eso que tres intrépidos Minions, Kevin, Stuart y Bob, se embarcan en un viaje por el mundo para encontrar su salvación, puesto que su tribu ha perdido la razón de vivir. Así es como llegan a Nueva York, donde descubren, a través de un canal de televisión clandestino, que se va a celebrar una convención de villanos en Orlando, dando comienzo a su verdadera aventura en la que conocerán a Scarlet Overkill, la más mala de todos, que pretende aprovechar el evento para recluir a nuevos pupilos.

La cinta divide su guión en dos partes bien diferenciadas: una relacionada con la evolución del clan a lo largo del tiempo, compuesto principalmente por varios gags de gran comicidad que mantienen la esencia de los largometrajes originales; y otra en la que el personaje antagónico prepara un plan maligno para robar la corona británica, en el que Overkill pondrá a prueba a los tres protagonistas. Por desgracia, con el transcurso del metraje, las risas se vuelven más limitadas y el interés se tambalea. La supervillana resulta excesivamente simple y sin carisma y, aunque en un principio parece tener un gran peso en la narración, acaba siendo todo un personaje casi dispensable, al igual que el novio de ésta, Herb, que apenas acapara escasas escenas. Y es que sin Gru, todo tiene menos sentido y, por tanto, nuestra atención va y viene constantemente con tal desatino.

miércoles, 8 de abril de 2015

LA MAGIA DE LA ECOLOGÍA (1992)



Disney y Pixar son las compañías que acaparan la mayor parte del público que gusta de la animación, eso es un hecho. Pocos son los que se arriesgan a ver más allá y, no nos engañemos, es un género del cine muy fructífero del que podemos disfrutar cada vez más. 

Exactamente, han pasado 13 años del estreno de la fantástica película de dibujos animados “FernGully: Las Aventuras de Zak y Crysta”, del cineasta Bill Kroyer. Para él, fue su primera y última labor en la dirección, en cuanto a largometrajes se refiere, pero continuó su carrera artística de una forma más anónima. Basado en los cuentos de Diana Young, la historia nos traslada a una naturaleza mágica y en todo su esplendor, en la selva tropical cercana a Monte Peligro. La crueldad del hombre y sus ansias de ganar dinero harán que el hada Crysta, su amigo Pips, los Beetle Boys equipados con sus escarabajos voladores, el cariñoso y entrañable murciélago Vampi y Zack, un humano, lucharán por la protección de la tierra de las manos del tenebroso Hexxus, un ser formado por todas las vilezas que esta sociedad promueve, como el petróleo o la basura.

Una obra que, en su momento, fue totalmente infravalorada a nivel de taquilla, desplazada por la sombra de las compañías más poderosas, que siempre han acechado a proyectos así. Su trama, sustentada en una cuestión excesivamente conocida y utilizada, nos recuerda a las posteriores “Pocahontas” (Mike Gabriel y Eric Goldberg, 1995), “Tarzán” (Kevin Lima y Chris Buck, 1999) o, la más espectacular, “Avatar” (James Cameron, 2009). 

EL PESO DE LA SOCIEDAD (1985)



Para la cineasta belga Nicole Van Goethem, “Una Tragedia Griega” fue su obra más importante, aunque su papel como directora ha sido verdaderamente escaso, dedicándose, en su mayoría, al departamento de animación de otros proyectos. Con pocos años de trayectoria cinematográfica, este cortometraje le llevó a conseguir el Gran Premio del Festival de Annecy en 1985 y, de mayor repercusión, el Oscar al Mejor Cortometraje de Animación tan sólo un año después, galardones con los que la autora consiguió darse a conocer.

En clave de comedia, nos presenta a tres entrañables mujeres que, sustituyendo a unas columnas, sujetan un clásico templo de corte griego que ya está prácticamente en ruinas. Apenas pueden moverse porque, cualquier movimiento en falso, hará que inevitablemente se derrumbe el edificio. El metraje es humilde y sencillo tanto en narración como en trabajo artístico, con colores neutros, que remarcan los pequeños detalles; y un gran contraste entre sombras y luces.

martes, 7 de abril de 2015

EL BENEFICIO PROPIO (2008)



Una de las críticas más habituales que solemos recibir es la alineación a la que nuestra sociedad se somete, una idea que queda fielmente reflejada a través de la mejor obra del director e ilustrador argentino Santiago Bou Grasso, “El Empleo”. Un cortometraje que recibió el Gran Premio del Jurado en el Festival ANIMA y el Premio FIPRESCI del Festival de Annecy hace seis años. Todo un orgullo para el cineasta, que, a pesar de contar con cuatro metrajes, tan sólo éste ha recibido atención.

El protagonista forma parte de un universo en el que las personas son utilizadas como objetos. Así es como podremos ver a hombres-lámpara, hombres-espejo, hombres-semáforo, etc. Un sinfín de elementos cotidianos que expresan una reflexión verdaderamente contundente y es que el ser humano utiliza a sus iguales con el objetivo de sacar provecho y prosperar; y como símbolo del propio sistema en el que convivimos. Una vida rutinaria en la que el trabajo es lo más importante.

La cinta está construída por el mismo autor, con dibujos animados artesanales, es decir, realizados sobre papel como aquellas clásicas animaciones de las que disfrutábamos de pequeños. Los toques de acuarela en los fondos ayudan a centrarse más en los personajes, mientras que la elección de colores neutros y suaves proporcionan un mayor énfasis en la trama, que es lo que realmente adquiere mayor interés.

Dentro de su imaginario, “El Empleo” nos presenta un mundo más real de lo que nos gustaría, a través de nuestras debilidades y nuestro lado más oscuro, desesperanzado y desolador. Una triste verdad que no solemos apreciar debido a la frenética y estresante vida en la que nos encontramos y que, tras esa máscara de abstracción de nuestros propios problemas, rebela una tétrica existencia que demuestra estar por encima de todo.

martes, 10 de marzo de 2015

EL INDESCIFRABLE IMAGINARIO DE LOS GENIOS (2003)



La mezcla del imaginario de Salvador Dalí y Walt Disney nos provoca curiosidad cuanto menos y “Destino” fue el cortometraje que dio nombre a esta relación. Pese a que fue lanzado en 2003 por la compañía, en realidad, es una producción por la que han pasado 67 años y que, a día de hoy, es una auténtica joya para la vista.

El trabajo está basado en la canción de mismo título del mexicano Armando Domínguez. Su agilidad en el ritmo y la combinación de ballet y dibujos animados continúan la estela clásica de la productora, pero la visión tan especial del pintor hace que éste no sea como otra cinta cualquiera. Por supuesto, viniendo de él, sería imposible realizar una sinopsis completa y clara de lo que nos presenta la narración durante los 7 minutos que dura.

Una inmersión en el surrealismo clásico, donde nada es lo que parece y, como un sueño, nos transporta a un mundo de fantasía, donde una mujer es la protagonista de esta historia de luces y sombras, de relojes de cera derretidos, de esculturas “protohumanas” y ojos profundamente aterradores. Quizá son elementos que resultan demasiado familiares por la obra del catalán, pero verlos, por primera vez, en movimiento, es asombroso, arrastrándonos a parajes impensables y generando sensaciones indescriptibles.

Posiblemente, “Destino” sea de ese tipo de producciones de las que disfrutamos repetidas veces. Tal vez buscando un significado o quizá sea simplemente por maravillarnos de nuevo con la belleza de sus imágenes, por el hipnotismo inmerso en el contraste de los colores, de la luz, etc. Sí, estamos ante unos minutos de poesía compuestos a través de la música, el arte y la creatividad; y sólo con esto, es fácil decir que éste puede ser uno de los mejores metrajes de la historia de la animación. No esperes entender, de buenas a primeras, lo que sucede durante los próximos minutos, pero, ante todo, no pierdas la oportunidad de tener esta experiencia.