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lunes, 15 de enero de 2018

TODO POR LA CAUSA (2003)



Silmido es una pequeña isla surcoreana que siempre se ha pensado que estaba deshabitada. Situada en el Mar Amarillo, cercana a Incheon y el aeropuerto internacional del país, parecía no tener apenas importancia en la historia de la península. Sin embargo, en 2006, justo en plena revisión histórica, se descubrieron ciertos informes que revelaban una misión especial bajo el mandato del presidente Park Chung-Hee durante la segunda mitad de su gobierno. Como represalia al intento de asesinato el 21 de enero de 1968 por la Unidad 124, se tomó la decisión de emplear la misma moneda, por lo que se formó la Unidad 684, que entrenaría en la isla Silmido con el único fin de matar al antiguo líder norcoreano, Kim Il-Sung. Desde entonces, este lugar es un destino turístico de lo más popular, especialmente tras el estreno, el 19 de febrero de 2004, de uno de los blockbusters surcoreanos más importantes de su nuevo cine, “Silmido”, del director y productor Kang Woo-Suk.

El autor, que llevaba poco más de una década de trayectoria con mayor o menor reconocimiento, vio cómo su carrera despegaba con el inesperado éxito de una cinta que acabaría siendo la primera en lograr vender 11,2 millones de entradas en menos de 2 meses. Precisamente, filmar una historia basada en uno de los capítulos más oscuros de Corea del Sur captó toda la atención posible. Kang In-Chan (Sol Kyung-Gu) es sentenciado a muerte junto a una treintena de presos, pero, antes de ser ejecutado, le ofrecen la posibilidad de servir al ejército en una nueva misión secreta. Tanto él como los demás aceptan a cambio de salvar sus vidas, por lo que son trasladados a la isla Silmido, en donde les espera el comandante a cargo (Ahn Sung-Ki), que les someterá a un entrenamiento inhumano. Son conscientes de que, en un corto plazo de tiempo, deberán adentrarse en tierra norcoreana para asesinar al líder Kim Il-Sung y preparar la próxima unificación de la península. Convertidos en los mejores soldados surcoreanos, esperan el aviso para comenzar su misión, pero la llamada que el comandante recibe de los más altos cargos genera un cambio de planes.

martes, 15 de diciembre de 2015

MAQUILLAJE EN EL RING (2003)

Nong Toom es uno de los luchadores de Muay Thai más conocidos de Tailandia, no sólo por su habilidad dentro del cuadrilátero, sino porque, además, desde pequeño se había sentido mujer. El hecho de practicar un deporte masculino por excelencia y acudir a los combates maquillado hizo que su popularidad se disparara siendo tan sólo un adolescente. No obstante, y pese al gran esfuerzo que realizó para abrirse paso ante una hermética sociedad, decidió abandonar las artes marciales para dedicarse al mundo de la música, pero, en este caso, sólo no nos centraremos en este aspecto de su vida, ya que, por desgracia, tiene mucho que contar. 

El guionista y director tailandés Ekachai Uekrongtham dedica su primer largometraje, “Beautiful Boxer”, a esta sufrida y pionera deportista que creía en sí misma por encima de lo que los demás pensaran. Una dramática historia plasmada a partir de diversos flashbacks en donde se repasa la infancia de Parinya Charoenphol (Sarawuth Tangchit), los años de temprana adolescencia (Natee Pongsopol) en los que residió en un templo budista y su trayectoria hasta convertirse en la famosa estrella Nong Toom (Asanee Suwan) y cumplir el único objeto en su vida: conseguir el dinero suficiente para llegar a ser una mujer físicamente.

Tan sólo con esta premisa ya resulta más que interesante y necesario dedicar un tiempo no sólo a visionar la película, sino también a conocer más a esta interesante luchadora. El autor guarda a buen recaudo cualquier tipo de juicio para encarar un guion que cuenta con la colaboración del escritor singapurense Desmond Sim Kim Jin. Es verdad que ambos recurren a una cuestión que en el cine occidental se ha utilizado de diversas formas, pero, en cambio, la forma en la que consiguen aportar dinamismo y sencillez es brillante, a excepción de su inicio, que desborda información y comprime un lapso de tiempo amplio en pocos minutos, ocasionando caos en la visión del espectador y evidenciando cierta torpeza por parte del realizador. 

martes, 10 de marzo de 2015

EL INDESCIFRABLE IMAGINARIO DE LOS GENIOS (2003)



La mezcla del imaginario de Salvador Dalí y Walt Disney nos provoca curiosidad cuanto menos y “Destino” fue el cortometraje que dio nombre a esta relación. Pese a que fue lanzado en 2003 por la compañía, en realidad, es una producción por la que han pasado 67 años y que, a día de hoy, es una auténtica joya para la vista.

El trabajo está basado en la canción de mismo título del mexicano Armando Domínguez. Su agilidad en el ritmo y la combinación de ballet y dibujos animados continúan la estela clásica de la productora, pero la visión tan especial del pintor hace que éste no sea como otra cinta cualquiera. Por supuesto, viniendo de él, sería imposible realizar una sinopsis completa y clara de lo que nos presenta la narración durante los 7 minutos que dura.

Una inmersión en el surrealismo clásico, donde nada es lo que parece y, como un sueño, nos transporta a un mundo de fantasía, donde una mujer es la protagonista de esta historia de luces y sombras, de relojes de cera derretidos, de esculturas “protohumanas” y ojos profundamente aterradores. Quizá son elementos que resultan demasiado familiares por la obra del catalán, pero verlos, por primera vez, en movimiento, es asombroso, arrastrándonos a parajes impensables y generando sensaciones indescriptibles.

Posiblemente, “Destino” sea de ese tipo de producciones de las que disfrutamos repetidas veces. Tal vez buscando un significado o quizá sea simplemente por maravillarnos de nuevo con la belleza de sus imágenes, por el hipnotismo inmerso en el contraste de los colores, de la luz, etc. Sí, estamos ante unos minutos de poesía compuestos a través de la música, el arte y la creatividad; y sólo con esto, es fácil decir que éste puede ser uno de los mejores metrajes de la historia de la animación. No esperes entender, de buenas a primeras, lo que sucede durante los próximos minutos, pero, ante todo, no pierdas la oportunidad de tener esta experiencia.