Mostrando entradas con la etiqueta Goodnight Mommy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Goodnight Mommy. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de junio de 2015

EL HORROR DE LO COTIDIANO (2014)


No podemos evitar sentir cierto morbo cuando leemos en los medios de comunicación que una película ha causado estragos durante su visionado, provocando una mayor curiosidad por sus consecuencias más que por el placer de disfrutar de un rato de ocio. Saber que “Goodnight Mommy” generó un gran revuelo durante su proyección en el Festival de Venecia de 2014, con, incluso, algún que otro mareo, hace que nos preguntemos enseguida qué clase de filme contiene escenas tales para desatar esas reacciones.

El primer largometraje de ficción de los directores Severin Fiala y Veronika Franz conquistó tanto a la crítica como a los espectadores que tuvieron el placer de verla en la gran pantalla, con opiniones realmente interesantes tras su participación en el Festival de Sitges de 2014. La producción austriaca respaldada por el consolidado cineasta Ulrich Seidl bebe directamente de la fascinante “Funny Games” (Michael Haneke, 1997), con aquella narración tan perturbadora y desasosegante debido a la fuerte violencia gratuita protagonizada por esos dos extraños que se colaban en la casa de aquella tranquila familia. Es irremediable recordar este acertado trabajo, pero, en esta ocasión, se agrega un condicionante que presenta una realidad más inquietante: la violencia tras la cotidianeidad.

Elias y Lukas (Elias y Lukas Schwarz) son dos hermanos gemelos de unos 10 años que viven en una tranquila casa alejada de cualquier población y en pleno bosque, donde se divierten juntos sin más contacto que la propia naturaleza del hogar. Su madre (Susanne Wuest), recientemente soltera, sale del hospital tras someterse a una operación de cirugía estética en su rostro y se encierra en su dormitorio para buscar descanso. Los niños comienzan a notar cierto cambio en la personalidad de la mujer hasta el punto de no reconocerla. Tras los vendajes se esconde alguien irritable, que no soporta el comportamiento de sus hijos y que parece rozar la exasperación. Ellos, en cambio, intentan asimilar la situación a través de alguna clásica travesura y de juegos infantiles, pero el distanciamiento en la familia les llevará a sufrir terribles consecuencias. Con tal argumento, nunca podríamos haber sospechado que “Goodnight Mommy” guardaba escenas de gran impacto, tan salvajes que pocos se sentirán indiferentes, pero lo más importante es que, tras su visionado, genera opiniones, debates y sorpresa. No es necesario recurrir a elementos gore para hacernos sentir repugnancia y asombro por la situación que se genera, por una realidad que nos cuesta creer y a la vez podemos sentir que puede ocurrir fácilmente.