viernes, 20 de julio de 2018

LA CONMOCIÓN DEL PASADO (2017)


La historia contemporánea de Europa registra una gran cantidad de acontecimientos importantes a lo largo del siglo XX, desde las guerras mundiales, las tensiones diplomáticas, la falta de seguridad internacional, la restructuración constante del mapa continental, etc. Sin embargo, las ambiciones que respaldaban la revolución de Mayo del 68 eran diferentes. Un suceso que trataba de marcar un antes y un después en las vidas del pueblo y que comenzó a través de la movilización de varios movimientos estudiantiles en París. En tan solo dos meses, lograron el apoyo de una gran parte de la población, llegando a producirse la mayor huelga general en la historia de Francia. Sin embargo, estos hechos eclipsaron por completo otros de similares características en diversos puntos candentes del mapa mundial. Todos ellos reunían características comunes, motivaciones similares, protagonistas idénticos y gobiernos que no estaban preparados para hacer frente a la fuerza conjunta de la ciudadanía. 

Por eso mismo, “No Intenso Agora”, el documental del guionista y director brasileño João Moreira Salles, se vuelca por completo en presentar diferentes perspectivas a través de un metraje de 127 minutos, por el que recibió premios por parte de la Asociación de Críticos de São Paulo, el Festival de Cine de Santiago y Cinéma du Réel, sumándose también su participación en el Atlántida Film Fest. No es para menos. El autor reúne un extenso material de archivo que parte de las grabaciones caseras de su madre en su viaje a China durante los años 60. Un inicio personal y muy cercano que le lleva a explicar la atracción que ella sintió ante el exotismo de una tierra tan lejana, por aquellos entonces bajo la batuta del líder de la República Popular China, Mao Tse-Tung. Intercalando tales experiencias de una mujer que surge en pantalla totalmente fascinada por la cultura y sus gentes, el cineasta nos traslada de golpe a Europa para describir los primeros brotes del Mayo francés.

miércoles, 18 de julio de 2018

EL GERMEN DE LA MALDAD (2017)


El director y guionista turco Onur Saylak es más conocido por su faceta de actor en series de televisión que disfrutan de gran popularidad en Turquía. Tras el cortometraje “The Jungle” (2012), que codirigía junto al cineasta Dogu Yasar Akal y con el que logró dos premios, uno en el Festival de Cine Independiente de Berlín y otro en el International Filmmaker Festival of World Cinema de Londres en 2016, se lanzó de lleno a su primer largometraje, “Daha”, un drama basado en la novela del escritor griego Hakan Günday, que trata en profundidad cuestiones como el tráfico de personas y las consecuencias psicológicas que atañe. Engrosando la programación del Atlántida Film Festival y con galardones del East End Film Festival de Reino Unido, del Festival de Cine de Valladolid e, incluso, del Festival Karlovy Vary, la cinta desarrolla una compleja historia que resulta apasionante y perturbadora a partes iguales.

Gaza (Hayat Van Eck) es un joven de 14 años que vive con su padre, Ahad (Ahmet Mümtaz Taylan), en una vieja casa cercana al mar Egeo. Pese a que le gustaría salir de la zona y poder ir a Estambul para continuar sus estudios con el apoyo de los propios profesores, Gaza está sometido a la presión de su padre, quien cree que no necesita seguir en el colegio y que debería unirse a él para formar una empresa. Pero, ¿qué tipo de empresa? Ahad se dedica a recoger a inmigrantes con su furgoneta en plena madrugada, ubicarlos durante varios días en el frío sótano de su casa y guiarlos nuevamente para que entren sin problemas en el país. Gaza se encuentra en una gran encrucijada, forzado a decidir cuanto antes qué futuro desea tener.

“Daha” posee una tensión que se acrecienta a medida que se desarrollan los 115 minutos de metraje. No decae en ningún instante, elevando una narración que se desvela a fuego lento, y que, a la vez que construye una historia, deconstruye una identidad, la del joven y perdido Gaza, que nota cada vez más el forzoso peso de la herencia familiar, de la cabezonería y el egoísmo de su progenitor. Un hombre detestable que, al contrario de lo que se podría pensar, no desea que su hijo sea alguien mejor que él, sino que prefiere arrastrarle al fango para no ser el único que caiga. La complejidad de la trama se vuelca en la violencia, los abusos, la supervivencia. Todos y cada uno de los personajes se ven envueltos en un contexto cruel, árido y sofocante, protagonizando algunas escenas de gran dureza.

lunes, 16 de julio de 2018

SOBRE LAS RUINAS DEL ORIGEN (2016)


Si hay algo que caracteriza al ser humano es la facilidad con la que es capaz de odiar a los demás con cualquier excusa. La historia está escrita a base de capítulos manchados de sangre por el simple desconocimiento, inseguridad, extrañeza o rivalidad. Pueblos enteros arrasados por la sencilla razón de tener rasgos diferentes, enfrentamientos por la posesión de tierras, objetos valiosos, etc. Cualquier temor se expandía como la pólvora como parte de un siniestro plan con fines destructivos y, de no ser así, se trataba de experimentar, mostrar la superioridad de unos sobre otros para trazar una pirámide de supervivencia de la que aún quedan rastros.

Ciertos tramos de nuestro pasado siguen quedando en el olvido, otros han sido tergiversados y algunos más nos son prácticamente desconocidos, como es la historia de “Sami Blood”, el primer largometraje de la guionista y directora sueca Amanda Kernell. Con varios cortometrajes a sus espaldas por los que ya recibió atención en reconocidos certámenes internacionales, su ópera prima no podía ser menos. Recién aterrizada en el Atlántida Film Festival, ha logrado alzarse con una gran variedad de premios en festivales de Göteborg, Luxemburgo, Seattle, Santa Bárbara, Tokio o, de forma destacada, Venecia, en donde Kernell obtuvo el premio Fedeora al mejor director novel y el Label Europa Cinema. 

Elle Marja (Maj-Doris Rimpi) regresa a su Laponia natal para acudir al funeral de su hermana Njenna. El tiempo ha transcurrido demasiado rápido, pero aquella tierra sigue siendo parte de ella, aunque reniegue. A su llegada, su familia trata de arroparla para que se sienta cómoda entre ellos, pero Elle Marja prefiere aislarse y pedir una habitación en otro hotel distinto. Necesita estar sola, regresar en su mente a un pasado ya lejano. Así es como nos trasladamos a la Laponia sueca de los años 30, en donde el pueblo sami no sólo es sometido por Suecia, sino que, además, es repudiado por la sociedad de la época. Elle Marja (Lene Cecilia Sparrok) y Njenna (Mia Erika Sparrok) acuden a un internado femenino, pese a que la pequeña no es capaz de adaptarse aún a las normas. La profesora Lärarinnan (Hanna Alström) les ayuda a asimilar la identidad sueca para la que Elle Marja posee una gran facilidad. Por eso mismo, será la encargada de recibir una misteriosa visita. La felicidad de la joven se trastoca cuando debe desnudarse ante un fotógrafo, encargado de tomar medidas de los rasgos de su cabeza y rostro. Elle Marja dejará atrás su actitud sumisa para plantearse seriamente la posibilidad de marcharse al sur del país y continuar, así, con su educación.

viernes, 13 de julio de 2018

EXPERIMENTOS CON LA IDENTIDAD (2017)


El director francés Bertrand Mandico es más conocido por su extensa aportación de cortometrajes en los que se juega con la experimentación artística, un elemento que ha querido plasmar igualmente en su primer largometraje, “The Wild Boys”. Esta ópera prima rezuma claras influencias de las vanguardias, especialmente del surrealismo, para radicalizar la identidad de género. Sin duda alguna, es imposible que su debut pase desapercibido entre la audiencia gracias a la originalidad, picardía y descaro con la que se desarrolla su trama. La ambivalencia juega un papel muy importante en los personajes de Romuald (Pauline Lorillard), Jean-Louis (Vimala Pons), Hubert (Diane Rouxel), Tanguy (Anaël Snoek), Sloane (Mathilde Warnier), cinco jóvenes rebeldes que llevan sus travesuras al extremo. Tras cometer un crimen y ser sometidos a un juicio del que trataron de salir airosos a base de mentiras, sus familiares deciden entregarles al Capitán (Sam Louwyck) con el fin de que les haga cambiar de actitud. Este les arrastrará a su viejo barco, en el tendrán que trabajar en equipo y vivir en condiciones adversas. Sin embargo, tras un intento de motín, acabarán desembarcando en una extraña y placentera isla en la que los cinco protagonistas se verán totalmente transformados.

La violencia inicial que se nos presenta queda desmerecida, en parte, por la evidente influencia de la mítica “La Naranja Mecánica” (1971), de Stanley Kubrick. Sin embargo, poco a poco se difumina entre el onirismo, la sensación pesadillesca que envuelve tal historia y la cada vez más presencia de connotaciones que van más allá del aparente ámbito sexual. Su trazo experimental se extiende con buen pulso a lo largo de los 110 minutos de metraje, forjando un retrato transgénero en forma de crítica social. La femineidad termina campando a sus anchas hasta encumbrar un clímax de diferentes colores. Las emociones extremas se adueñan de los jóvenes, explotando en la diversidad, en la resignación del cambio, en la aceptación de nuevas circunstancias, de nuevos seres que renacen. Encontramos una fuerte negación de quien se termina escondiendo, siendo abandonado a su suerte.

miércoles, 11 de julio de 2018

LA TRANSFORMACIÓN DE MIA (2017)


La adolescencia. Maldita adolescencia. Pocos pueden decir que ha sido la mejor etapa de sus vidas. Los cambios de actitud. Querer ser mayor, dejar la infancia atrás, pero sin adquirir las responsabilidades de adulto. Sentir cómo tu cuerpo se transforma en un ser extraño, repleto de hormonas que dominan tu existencia, con más pelo, más granos. Ver que tus padres son una auténtica molestia en tu día a día, que si las notas, que si las amistades, que si no haces los deberes, que si sales demasiado. Eso te lleva a no soportar a absolutamente nadie, excepto a tus amigos, lo que más valoras. Ellos están por encima de todo, incluso, de ti mismo. El sentido de pertenencia te dirige, buscando siempre ser aceptado por otros, tomando excesiva importancia las opiniones de los demás, que parecen finalmente definirte. 

La actriz, directora y guionista suiza Lisa Brühlmann utiliza esta inseguridad para crear su primer largometraje, “Blue My Mind”, el retrato de una nueva generación que en lo más profundo no dista de otras tantas. Con varios premios obtenidos en el Zurich Film Festival y los Premios de Cine de Suiza y formando parte de la programación del Atlantida Film Festival, la cinta explora esta etapa en la vida de Mia (Luna Wedler), una adolescente de 15 años que se traslada con sus padres a las afueras de Zurich. La distancia con sus progenitores es cada vez más grande y ahora, además, debe afrontar el primer día en su nuevo instituto. Allí conoce a Gianna (Zoë Pastelle Holthuizen), una compañera de clase bastante rebelde. Mia necesita ser menos tímida, por lo que se acerca a ella y a su grupo de amigos para pedirles un cigarro. Poco a poco acaba integrada en el grupo, convirtiéndose en una persona que no quiere ser, guardando secretos inconfesables, llevando a cabo acciones para sentirse integrada, teniendo comportamientos fuera de lo común y todo ello bajo la amenazante sombra de la transformación de su propio cuerpo.

lunes, 9 de julio de 2018

LA HERENCIA DE UN OSCURO PASADO (2016)


Durante 6 años, entre 1964 y 1970, el vampiro Zagłębie campó a sus anchas por las ciudades polacas de Będzin, Zagłębie Dąbrowskie y Alta Silesia. Nada menos que catorce mujeres cayeron entre sus garras, aunque posteriormente también fue acusado de seis intentos más de asesinato. Sin embargo, no existían pruebas al respecto. Su caso fue uno de los más controvertidos y mediáticos de la historia del país, especialmente por haber matado a la sobrina de Edward Gierek, por aquel entonces líder del partido comunista de Alta Silesia. Finalmente, fue sentenciado a muerte en 1975 y se cumplió su ejecución dos años después en la ciudad de Katowice. El tiempo transcurrió, encumbrando a los héroes de tal hazaña, pero aquella loable detención acabó convirtiéndose en la vergüenza de Polonia.

El director y guionista de cine y televisión polaco Maciej Pieprzyca retrata uno de los capítulos más bochornosos de su país en “I’m a Killer”, un thriller que actualmente se encuentra dentro de la programación del Atlántida Film Fest y que ha obtenido importantes reconocimientos, tanto nacionales, en certámenes y en los Premios de Cine de Polonia; como internacionales, alzándose con el galardón al mejor director en el Festival de Shanghái. El policía Janusz Jasinski (Miroslaw Haniszewski) pasa de ser un "don nadie" a encargarse totalmente del caso del vampiro Zagłębie. La presión de lograr cazar al asesino se hace cada vez más pesada, transformando irremediablemente a un hombre convencional en pura desesperación. Una marioneta demasiado consciente de la situación que torna en héroe cuando no es más que un diablo.

martes, 3 de julio de 2018

SOLEDAD, SUFRIMIENTO, LOCURA (2017)


27 de febrero de 2009. El joven Benjamin Feller, de 18 años, decide acabar con todo, con la vida que conocía, para cometer un atroz crimen y emprender, así, un destino oscuro y siniestro. Sin embargo, antes de llevar a cabo su plan, escribe detalladamente cómo asesina a sangre fría a sus padres para entregarle el diario a su profesor de francés. Una terrible noticia en la que se basa la directora y guionista franco-suiza Ursula Meier para crear “Diario de mi Mente”, la obra que forma parte del proyecto “Ondes de Choc”, inspirado en impactantes noticias acontecidas en Suiza que son plasmadas en imágenes por cuatro cineastas nacionales. En esta ocasión, Benjamin (Kacey Mottet Klein) retrató cada uno de sus pensamientos a lo largo de un año, un ejercicio que su profesora Esther Fontanel (Fanny Ardant) creía que sería una gran experiencia para sus alumnos al darles la oportunidad de expresar sus emociones a través de un papel. Sin embargo, cinco días antes de disparar a sus progenitores, el adolescente llegó a plantearse seriamente la posibilidad de cambiar su futuro. 

Tras llamar a la policía, Benjamin ingresa en la cárcel, iniciando un eterno proceso hasta su juicio, también interminable para la maestra, interrogada sucesivamente para sembrar la duda en su labor profesional. ¿Acaso no conocía las intenciones del joven si le entregaba periódicamente sus escritos?, ¿no podía haber hecho absolutamente nada ante tal catástrofe?, ¿es posible que, después de tantos años de carrera, no sirva para guiar a sus alumnos?, ¿tal vez ella le impulsó a cometer el crimen? El juez Mathieu considera fuertemente estos interrogantes, pero Fontanel se ve en la inmensidad de un mar de dudas que ni siquiera tienen una contestación fiable.