viernes, 27 de noviembre de 2015

LOCURAS EN PLENA CRISIS (2013)

Imaginemos por un momento que el gobierno español decide recortar las vacaciones de verano a causa de la crisis y sólo se permitiera descansar unos pocos días al año. El caos que se produciría sería insostenible y, aunque es una medida impensable, el director y guionista francés Antonin Peretjatko se toma a risa esta situación al presentar una divertida ópera prima bajo el título de “La Chica del 14 de Julio”. Nominada a dos premios César como mejor debut y actor revelación, la cinta desarrolla esta hipotética circunstancia en una Francia hastiada por tan difíciles momentos.

En clave de comedia romántica, comienza una historia en la que Héctor (Grégorie Tachnakian), un empleado del Museo del Louvre, se enamora de la joven Truquette (Vimala Pons), que, curiosamente, vende pequeñas guillotinas a modo de souvenir por las calles y es amiga de la compañera de trabajo de Héctor, Charlotte (Marie-Lorna Vaconsin). Junto a ellos, el cómico Pator (Vicent Macaigne) intenta huir de París al ser perseguido por la policía por tratar de ejercer la medicina sin una titulación. Para no marcharse solo, convence a sus amigos para ir todos juntos a la playa. Héctor aprovechará esta ocasión para declararse a la chica que le gusta, pero el sinfín de aventuras que vivirán, le harán las cosas más difíciles, poniendo a prueba los sentimientos que tienen el uno por el otro.

Bajo la eterna sombra de la Nouvelle Vague, la gran época del cine revolucionario, la película comienza recuperando imágenes de archivo del desfile del 14 de julio de diferentes años, en los que estaban presentes tanto Nicolas Sarkozy como François Hollande. Peretjatko otorga cierto aire slapstick al aumentar progresivamente la velocidad de los fotogramas, mientras escuchamos una música burlona y ácida para remarca la crítica política a la que asistiremos a lo largo de la casi hora y media de metraje. Toda una declaración de intenciones fácil de asimilar que funciona como pilar para el sustento de la narración.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

VOCES ANÓNIMAS (2014)

Si pensamos en cine coreano, probablemente nos vengan a la cabeza algunos nombres de directores con gran presencia a nivel internacional, como Kim Ki-Duk, Park Chan-Wook o Hong Sang-Soo, pero ¿cuántos de ellos son de mujeres? El mundo cinematográfico en Corea del Sur es mayormente terreno de hombres, pero un pequeño foco de autoras está consiguiendo hacerse un hueco en tan masculino universo. Precisamente, una de ellas es la cineasta Boo Ji Young. Tras su ópera prima “Sisters on the Road” (2008), regresó en 2014 con una producción mucho más reivindicativa, “Cart”, en la que las mujeres tienen mucho que denunciar.

Basada en hechos reales, la cinta se centra en el incidente ocurrido en un supermercado en 2007. Desde la directiva, se decidió despedir a gran parte de los trabajadores, en su mayoría, amas de casa que mantienen a sus familias. Para colmo, sus puestos fueron reemplazados por contratos temporales, evitando ciertas en leyes coreanas en las que se indica que, transcurrido un año en un trabajo, se tiene derecho a exigir un contrato fijo. Este tipo de irregularidades empujaron a crear un sindicato para luchar por los derechos de todos ellos y manifestarse para concienciar a los clientes. No indicaremos cómo terminó este caso para no desvelar el final del largometraje, puesto que, en este caso, sigue al pie de la letra lo ocurrido en la realidad. 

Una difícil e irregular situación que es humanizada a través de la figura de Sun Hee (Yum Jung-Ah), una cajera y madre de dos hijos que espera ser fija en poco tiempo. Junto a ella, Hye Mi (Moon Jung-Hee), una madre soltera, Soon Rye (Kim Young-Ae), la señora de la limpieza que está a punto de jubilarse, o la más joven de todas, Mi Jin (Chun Woo-Hee), y otras muchas compañeras, reciben un mensaje en el que simplemente se les especifica que su contrato ha cesado. Sin explicaciones y con carácter inmediato, las trabajadoras se encuentran con un problema al que no saben hacer frente, a excepción de Hye Mi, que propone formar un sindicato para empezar a luchar contra la empresa. Así es cómo su diligencia es mal pagada e ignorada, dando paso a casi dos años de enfrentamientos, huelgas, golpes y sufrimiento para intentar concienciar. A ellas no tardarán en unirse más empleados, como Dong Joon (Kim Kang-Woo), uno de los encargados del supermercado que siente gran impotencia por sus subordinadas. Sun Hee, además, tendrá que hacerse cargo de su casa, mientras que su hijo mayor, Tae Young (Doh Kyung-Soo) siente total rechazo hacia ella hasta que se ve en la misma situación laboral.

martes, 24 de noviembre de 2015

AL SERVICIO DEL PUEBLO (2014)

La teoría nos cuenta que los medios de comunicación deben estar al servicio del ciudadano y no del gobierno y las grandes compañías y, visto así, suena realmente idílico, puesto que son pocos los casos en los que se lleva a la práctica. Quienes deberían estar a cargo de la justicia, denunciando todos los actos de corrupción e ilegalidades para que salgan a la luz, deben lograr que el pueblo sea conocedor de todo lo que sucede a su alrededor. Ya sabemos que el poder tiende a mantenerlos bajo control, que ciertas cuestiones nunca llegan a hacerse públicas y que muchos periodistas ven tambalear su puesto de trabajo por saber más de la cuenta. Entonces, ¿cuál es el papel real de los medios de comunicación?

En 2005, Corea del Sur vio cómo uno de sus científicos más queridos, Hwang Woo-Suk, era investigado por fraude, por un grupo de investigadores, en su tratamiento de las células madre. Éstos hechos, de alguna manera, quedaron reflejados en el largometraje de una de las pocas mujeres directoras del país, Yim Soon-Rye, “The Whistleblower (El Confidente)”, en la que Yoon Min-Cheol (Park Hae-Il), el productor del programa de noticias “PD Chase” de la cadena de televisión NBS, recibe un aviso sobre la Clínica Newman, en donde compran óvulos de forma ilegal que, posteriormente, eran comprados por el científico Lee Jang-Hwan (Lee Kyeong-Yeong), un importante doctor que había conseguido un sinfín de seguidores gracias a su impresionante carisma, su despliegue publicitario y, sobre todo, por las esperanzas de quienes necesitan ser curados o tienen algún familiar que podría mejorar gracias a la búsqueda de la cura de ciertas enfermedades a partir de las células madre. Cuando un exempleado del médico, Shim Min-Ho (Yoo Yeon-Seok) decide llamar a Min-Cheol, se destapa mucho más allá de lo esperado, dejando por tierra todo lo dicho y prometido por el científico, que no durará en enfrentarlos con cualquier contraargumentación y manipular el cariño de quienes han visto la ilusión de un futuro mejor reflejada en él.

viernes, 20 de noviembre de 2015

MÁS TIEMPO PARA EL ROMANCE (2015)

Es obvio que “Ocho Apellidos Vascos” (2014), del director español Emilio Martínez-Lázaro, ya forma parte de la historia de España y cómo no aprovechar tal éxito para realizar una secuela. Así se anunció tras las impresionantes cifras que obtuvo en taquilla y tan sólo tuvimos que esperar poco más de año y medio para disfrutar de “Ocho Apellidos Catalanes”, con la que el cineasta trató de alcanzar las grandes expectativas por parte de los medios de comunicación y de un público que se entregó por completo con el primer largometraje.

La cinta vio la luz entre la polémica sembrada por los intentos de independencia de Cataluña y, ante esto, cómo no utilizarlo de escenario principal para desarrollar la mayor parte de la trama. Un año después del final de la primera parte, Amaia (Clara Lago) y Rafa (Dani Rovira) han terminado con su relación y han puesto tierra de por medio. Mientras él ha regresado a sus orígenes en Sevilla, ella se marchó a Girona, donde conoció a Pau (Berto Romero), su prometido. Cuando Koldo (Karra Elejalde) llega a la costa, una enfadada Merche (Carmen Machi) le recibe para darle la gran noticia, por lo que decide navegar hasta el sur para ver a Rafa y contarle los planes de Amaia. Sin pensárselo dos veces, los dos hacen las maletas para poner rumbo a la boda y tratar de impedir que se celebre. Allí, conocerán a la abuela de Pau, Roser (Rosa María Sardá), que piensa que Cataluña ya es un estado independiente, y a Judit (Belén Cuesta), la organizadora del banquete.

El guion de Borja Cobeaga y Diego San José hace mayor hincapié en el romance por encima de la comicidad, repitiendo una fórmula que hemos visto hasta la saciedad y con la que se pierde ese toque fresco y original del que partía su anterior obra. Los enredos amorosos se quedan en un simple intento que se esfuma a los pocos minutos y los elementos sorpresivos brillan por su ausencia. Se resta importancia a los gags que conquistaron al espectador en “Ocho Apellidos Vascos”, a excepción de algún que otro momento hilarante que nos arranca unas cuantas sonrisas, pero no una carcajada. Su ritmo pierde agilidad por el camino y es que su arranque promete, pero, según transcurre el metraje, el desarrollo de la trama cada vez deja más que desear. Sin embargo, y pese al intento fallido, la película cumple con su principal objetivo, que es entretener, aunque lo logre a duras penas.

jueves, 19 de noviembre de 2015

LA INMORTALIDAD DE UN ARTISTA (2002)

Nos adentramos en el siglo XIX, la última etapa de la dinastía Joseon, para conocer a Jang Seung-Eop, un pintor coreano conocido por el seudónimo Ohwon, que es toda una leyenda en la actualidad. Un revolucionario artista con el pincel que llegó a ser solicitado por el monarca y admirado por las clases más altas. Sin embargo, por su temperamento era difícil de tratar y sus vicios le impedían concentrarse, a pesar de que él mismo exigía sexo y alcohol para poder trabajar. Seung-Eop era un alma libre, inaudita e insustituible que no se doblegaba ante nadie fuese de la clase que fuese. Perfeccionista hasta rozar la locura, pero con una sensibilidad ante la belleza paisajística que no tiene parangón.

Corea vivía en plena crisis. La economía rural se derrumbó, dando paso a un periodo en el que los campesinos se veían explotados severamente. El catolicismo era perseguido por ser el principal enemigo del estado, de tradiciones, enseñanzas y costumbres confucionistas. Desorden, corrupción, levantamientos populares y constantes cambios en el gobierno, repartido entre las, cada vez más, facciones ideológicas. La península se encontraba herméticamente cerrada al exterior, de ahí que se le conociera como “país ermitaño”, pero pronto se acabaría con la firma de una serie de tratados con los que Japón aprovecharía para invadirles.

Una época tumultuosa que, una vez más, retrata el veterano director surcoreano Im Kwon-Taek, a sabiendas de su pasional interés por el mundo artístico y tradicional de su país, a través de su obra “Ebrio de Mujeres y Pintura”, con la que obtuvo la Palma de Oro al Mejor Director en el Festival de Cannes de 2002, premio que compartió junto al cineasta californiano Paul Thomas Anderson por “Embriagado de Amor” (2002). La cinta es un biopic que comienza a mediados del siglo XIX, cuando un jovencísimo Jang Seung-Eop, huérfano y mendigo, es salvado por el artista Kim Byung-Moon (Ahn Sung-Kee) de recibir una paliza por un vagabundo. Como agradecimiento, el niño le regala uno de sus dibujos a través del cual se aprecia el gran potencial que tiene.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

ADOLESCENTES ASESINOS (2010)

Yuko Moriguchi (Takako Matsu) es una profesora de un instituto de secundaria que decide abandonar la enseñanza. Por ello, en el último día de colegio se despide de sus alumnos, pero también les cuenta que su hija de cuatros años, que falleció accidentalmente hace unos años, fue asesinada por dos estudiantes de esa misma clase. Así es cómo comienza una historia de venganza que se desarrolla a fuego lento.

El cine asiático ha generado multitud de cintas en las que se tratan cuestiones como el rencor, un aspecto que ellos mismos saben cómo explotar artísticamente y más cuando hablamos de la carga de violencia. No es raro ver a día de hoy esos thrillers en los que, al poco de arrancar la narración, ya se conoce la identidad del criminal. Y es, por eso, que precisamente son muchos los que creen que "Confessions" pueda perder cierto interés. Eso, como siempre, es una decisión del público.

La película realizada por el director japonés Tetsuya Nakashima es, sin duda alguna, macabra. Su narración es hilada lentamente, sembrando el misterio en un espectador que se mantendrá inquieto a lo largo de los 105 minutos de metraje. Posee ciertos elementos sorpresivos dentro de tan siniestra historia y es que un tema tan peliagudo como el asesinato de una niña perpetrado por dos adolescentes no puede dejar indiferente a nadie. Un debate continuo de la doble moralidad que pueden adquirir los jóvenes, su autodestrucción y las leyes para menores que tratan hecho tan atroces como el expuesto en "Confessions" y que el cineasta no duda en denunciar. Por supuesto, alrededor de esta clase de violencia, salen a la luz problemas como el “bullying” (acoso escolar) y se hace especial hincapié en la educación que reciben los niños en sus propias casas, el trato familiar tanto desde el punto de vista del abandono como el de la sobreprotección. Una falta de correcta atención que hace que en los colegios impere la ley del fuerte contra el débil.

martes, 17 de noviembre de 2015

EL ESPÍRITU DE LA TRADICIÓN (2011)

Hanji es el nombre que recibe el papel tradicional de Corea del Sur. Un producto artesanal que perdura con el paso del tiempo, incluso, de 1.000 años. Obtenido de la parte interna de la corteza de la morera, un árbol que se puede encontrar en las zonas montañosas de la península, este tipo de artesanía resulta ser todo un fantástico arte que se aprecia no sólo en cuadernos y libros de época, sino también como revestimientos de las puertas y ventanas del hogar para mantener el calor dentro de las viviendas, impedir la entrada de viento y permitir el paso de la luz. Debido a su gran resistencia, el ejército coreano fabricaba sus armaduras con este material, pero, en la actualidad, podemos verlo en muebles, en pequeños objetos caseros, como juegos de té u orinales, o, incluso, en coloridos muñecos. Toda una tradición que en occidente es prácticamente una desconocida y que, en muchos casos, es confundida con el papel washi de origen japonés.

Visto el valor de este tipo de arte, no era de extrañar que el afamado director surcoreano Im Kwon-Taek le dedicara alguno de sus trabajos que, en este caso, es el número 101 de su extensa trayectoria. Hablamos de “Hanji”, una producción que cuenta con el apoyo del Festival Internacional de Cine de Jeonju y que vuelve a poner en evidencia cómo el autor es un gran amante y perfecto embajador de las diversas expresiones artísticas de Corea del Sur, como la pintura, en el caso de “Ebrio de Mujeres y Pintura” (2002), o del hipnotizante canto del pansori, en “La Cantante de Pansori” (1993). 

Pil-Yong (Park Joong-Hoon) es un funcionario medio que forma parte del equipo encargado de restaurar los anales de la Dinastía Joseon, impresos en hanji. El plan incluye a los principales maestros en este campo con el fin de reactivar la pequeña industria a un precio más económico. Durante este proceso, la directora de cine Ji-Won (Kang Soo-Yeon) se encargará de realizar un documental, que recibe el mismo nombre, “Hanji”, en donde quede plasmado no sólo este nuevo plan, sino también todo lo que implica esta tradición en la actualidad. Pil-Yong debe lidiar con cada artesano, los cuales no dudan en presionar para recibir halagos y adelantos de un presupuesto que recibe cortes constantemente. A su vez, el protagonista debe cuidar de su mujer Hyo-Kyung (Ye Ji-Won), que intenta recuperarse a duras penas de las secuelas que le ha dejado un reciente derrame cerebral. 

lunes, 16 de noviembre de 2015

TIEMPOS DE CORRUPCIÓN (2004)

El siglo XX trajo la mayor época de inestabilidad para la península coreana. Tras la ocupación japonesa y la guerra que definitivamente separó a la población, vendrían décadas de gobiernos militares, de corrupción y de una aparente democracia que disfrazaba la realidad autoritaria de los gobernantes del sur. Precisamente, el veterano director surcoreano Im Kwon-Taek, testigo de tantos años de represión, plasma en pantalla lo ocurrido desde 1957 hasta 1972 en su cinta número 99, “Low Life”, que popularmente se conoció como “Raging Years”. En ella, se recogen los últimos años de la 2ª República de Bo-Sun Yun y el mandato de Chong-Hee Park, que se alzó con el poder a través de un golpe de estado militar, sembrando el terror como verdadero dictador mientras hacía despegar, por fin, la economía del país.

Las primeras escenas de la película nos remiten a Choi Tae-Woong (Jo Seung-Woo), que visita una escuela rival con navaja en mano. Sin embargo, de forma inesperada, el arma acaba clavada en su muslo por culpa de Seung-Moon (You Ha-Jun). El protagonista acude a la casa de éste para pedirle responsabilidades y termina siendo adoptado por el padre de su contrincante, Park Il-Won, que se presenta a legislador independiente en la Asamblea Nacional. El día en el que se presentan los candidatos a las elecciones, un grupo de mafiosos, apoyados por el partido opositor, llevan a cabo actos de violencia en los que se ve inmiscuido Tae-Woong, dando paso a una vida rebelde como gangster junto a su jefe Sang-Pil Oh (Kim Hak-Jun) y a Park Hye-Ok (Kim Gyu-Ri), su hermana mayor adoptiva y posteriormente esposa.

A lo largo de sus 105 minutos, vemos a un hombre que empieza a escalar socialmente a través de la ambición y corrupción en una época en la que se facilitaban este tipo de conductas, en donde el ejército se echaba a las calles a la más mínima movilización de los estudiantes y de la clase trabajadora, y en donde forzosamente existía el toque de queda entre otros muchos instrumentos de represión. Un drama de época que recoge algunas de las memorias de Kwon-Taek, que, en este caso, también se encarga de un guion en el que se aprecia el esfuerzo del realizador para poder compilar tantos hechos históricos en tan poco tiempo. Quizá por esto mismo, la narración se resiente constantemente con los trepidantes saltos temporales que se presentan, llevando al caos a un espectador que ya ni sabe en qué época se produce cada acción, al menos hasta la llegada del levantamiento ciudadano del 19 de abril de 1960 y el golpe de estado del 16 de mayo de 1961 gracias al rótulo que acompaña a las imágenes por ser hechos de gran relevancia histórica a pesar de que el personaje principal no tiene nada que ver directamente con ideologías o cuestiones políticas. 

jueves, 12 de noviembre de 2015

LA LOCURA DE UNA GENERACIÓN (1965)

El director británico Richard Lester es reconocido por ser el creador de dos de las cintas más importantes protagonizadas por los míticos The Beatles. Hablamos del documental “Qué Noche la de Aquel Día” (1934) y la disparatada comedia musical “!Socorro!” (1965), dos metrajes que despliegan parte de la esencia del autor como uno de los principales retratistas de la generación pop británica en todo su esplendor. 

Con la llegada de la Nouvelle Vague, Gran Bretaña recibió con los brazos abiertos una alternativa al cine comercial. Esa corriente artística que recibiría el nombre de Free Cinema trajo consigo una gran cantidad de trabajos en los que se hacía referencia a cuestiones sociales de interés que nunca habían sido tratadas abiertamente. Precisamente, Lester adoptó esta fórmula para dar rienda suelta a su talento y creatividad y construir una de las joyas más importantes de la nueva ola, “El Knack… Y Cómo Conseguirlo”. Un largometraje sumamente eficaz que, a pesar de que en la actualidad no ha llevado bien el transcurso el tiempo, se hizo con la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1965, el Premio de la Asociación de Críticos de Cine Belga y una nominación para el Oso de Oro en la 15ª edición del Festival Internacional de Cine de Berlín. 

La película adquiere una gran importancia visual, puesto que su historia no podía haber sido más sencilla. Colin (Michael Crawford) es un profesor de instituto y todo un paranoico inexperto en cuestiones amorosas, por lo que decide ponerse en manos de sus amigos para recibir consejos y triunfar con las chicas. Por su parte, su compañero Tolen (Ray Brooks) es un gran mujeriego, ya que las chicas hacen cola, literalmente, para poder acostarse con él. Con la llegada de Tom (Donal Donnelly) a la casa, sus vidas se vuelven aún más disparatadas. El loco inquilino resulta ser un artista bastante obsesionado con pintar toda la vivienda de blanco. Collin, convencido de que lo que necesita para ligar más es tener una cama grande, se marcha con el pintor a un basurero, lugar en el que encontrarán a Nancy (Rita Tushingham), una ingenua chica de provincia que busca la Asociación de Mujeres Católicas y que es la perfecta candidata para que el protagonista comience a dar sus primeros pasos como seductor.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

LOS PELIGROS DE LA MENTE (2013)

La mente humana sigue siendo una gran desconocida y, precisamente por eso, muchos autores están encantados de jugar con ella y que nosotros, sus espectadores, nos rindamos ante los apasionantes laberintos de traumas psicológicos, recuerdos y secretos escondidos bajo llave. El director español Jorge Dorado no pudo evitar sentirse conquistado ante tal puzzle irrealista para construir su primer largometraje, “Mindscape”, cinta con la que logró colarse entre los nominados los Goya a Mejor Dirección Novel en 2013. Un thriller psicológico con tintes freudianos que queda en las manos del también debutante guionista Guy Holmes.

John (Mark Strong) es un especialista capaz de introducirse en el subconsciente de sus pacientes para descubrir los incidentes que le han ocurrido en el pasado. A través de esta técnica, consigue ayudarles a superar todo tipo de conflictos internos que han arrastrado hasta el presente. Tras haber perdido a su mujer, John acepta el caso de una adolescente sociópata, Anna (Taissa Farmiga), una joven más compleja de lo que parece a simple vista, que le conducirá por una intensa trama llena de emociones y obstáculos hasta alcanzar su propio límite. 

El autor ha sabido captar la verdadera esencia del misterio, pero se ha dejado llevar por el temor de que su público no sea capaz de seguir la narración, por lo que constantemente vemos sobreexpuestos ciertos detalles de gran importancia, haciendo que el final sea cada vez más evidente. Dorado tenía buenas intenciones con una acertada elección del elenco y una idea brillante, pero el desarrollo de la historia es demasiado débil como para convertirse en una de las mejores cintas españolas de los últimos años. La semilla del thriller queda bien sembrada, creciendo a buen ritmo y logrando que el espectador empiece a dudar entre la verdadera realidad y los propios pensamientos y recuerdos de los personajes hasta que, de repente, nuestra mente se sitúa por delante del transcurso de la historia. Para los amantes del género, “Mindscape” es sencilla de digerir, apenas crea intensidad en sus planteamientos y el único interés que puede mantener la atención de los más experimentados es saber únicamente si se ha acertado o no en la consecución del clímax. 

martes, 10 de noviembre de 2015

LA MUSICALIDAD DEL DRAMA (2010)

En los años 90, Japón veía despegar su escena musical más independiente con multitud de pequeñas bandas de rock formadas por jóvenes que desconocían totalmente cómo funcionaba el mundo del estrellato. Grupos locales y cazatalentos al acecho, todo un cocktail que explosionó de la forma menos adecuada y que queda recogido en “Bandage”, el interesante debut del cineasta nipón Takeshi Kobayashi.

Poco conocida es esta producción que, además, está escrita y producida por el afamado director Shunji Iwai, que continua jugando con sus propios límites. Y es que no deja de ser uno de los realizadores más arriesgados y polifacéticos con una carrera compuesta por títulos que van desde el drama a la animación, el romance, las aventuras o, incluso, los relatos vampíricos. Totalmente imparable, en esta ocasión cede su protagonismo a Kobayashi para dar vida a la adaptación de la idea original de Chika Kan. Un trabajo que refleja perfectamente el competitivo universo musical, el precio del éxito, las inquietudes y miedos juveniles o los problemas existenciales.

Precisamente, el título de “Bandage” nos sitúa en esa época de expansión indie, cuando una estudiante de secundaria, Asako Suzuki (Kii Kitano), es invitada por unos amigos a un concierto de una banda de rock independiente. Conquistada por el encanto de la banda y, en especial, de su cantante, Natsu Takasugi (Jin Akanishi), logra pasar de una simple gruppie a la asistente de la mánager Nobuko Yukari (Ayumi Itô). A través de ella, somos testigos de las dificultades por las que debe pasar la formación para hacerse un hueco en la industria musical. Sin embargo, y antes de llegar al éxito deseado, todos los componentes serán puestos a prueba antes de conseguir la fama que ellos mismos piensan que merecen tener. Mantendrán su propia lucha de intereses, sus disputas entre el amor y la amistad y verán qué y quiénes son primordiales en su escala al estrellato.

lunes, 9 de noviembre de 2015

EL AMOR COMO PLACEBO (2014)

Im Kwon-Taek es uno de los directores de cine moderno más importantes de Corea del Sur. De hecho, a sus 79 años, ha realizado la friolera cifra de 102 largometrajes, engrosando una imparable carrera digna de estudio para la comprensión de la sociedad, cultura y tradiciones de su país. Todo un manjar para los más cinéfilos y los amantes del mundo asiático, que encontrarán, una vez más, una visión única y personal de este veterano e indispensable realizador.

Su última obra, “Revivre”, que en su título original, “Hwayang”, hace referencia al proceso de cremación tras el fallecimiento, relata una historia realmente cercana, basada en la novela del galardonado escritor Kim Hoon. Oh Sang-Moo (Ahn Sung-Ki) es un hombre de mediana edad, directivo de una exitosa compañía de cosméticos, que ve cómo su esposa (Kim Ho-Jung) se marchita a gran velocidad debido al cáncer terminal que sufre. Sus dolores de cabeza se hacen más fuertes y debe ser ingresada para tomar tratamiento. Oh dedica sus días a trabajar y a atender a su mujer, pero la llegada a la oficina de una nueva trabajadora, Choo Eun-Joo (Kim Gyu-Ri), hace tambalear toda su rutina. Su belleza, juventud y elegancia hace que el protagonista se plantee la posibilidad de tener un affaire con ella.   

El debutante guionista Song Yun-Hee se encarga de esta adaptación, que retrata el imparable paso del tiempo y su rápida fugacidad. Sin profundizar excesivamente en el drama, el autor se centra en la mente de sus personajes, en sus emociones y pensamientos, y, cómo no, aportar su autoría en un trabajo en el que no podría faltar la tradición y el humanismo involucrados en una fuerte disputa entre el deseo y el respeto. Sin ser evidente, el espectador se ve inmerso de lleno en el dilema en el que se encuentra Oh, manteniéndose en debate hasta el mismo final. 

jueves, 5 de noviembre de 2015

EN LAS PROFUNDIDADES DE CHINA (2013)

El cine es una perfecta plataforma para denunciar injusticias, situaciones moralmente inaceptables en lugares que son totalmente desconocidos e ignorados por los medios de comunicación. No sólo cumple su objetivo de entretener, sino que podemos ser testigos casi directos de episodios llenos de crueldad, opresión y miseria adaptados a un espectador que observa desde la lejanía. 

Precisamente, el cineasta chino Jia Zhang Ke aprovecha su trabajo “Un Toque de Violencia” para presentar una pequeña muestra del estado en el que se encuentra su país. El comunismo da sus últimos coletazos ante un capitalismo extremo que arrasa a su paso. La población sobrevive a duras penas con unas condiciones de vida realmente precarias, rodeados de la corrupción que se adueña de las calles y de la tiranía de los más poderosos, que incitan a la alineación de la sociedad. Una situación inestable a la que el resto del mundo da la espalda y que el autor intenta plasmar de la forma más realista posible. 

Más de dos horas y media de metraje divididas en cuatro historias, cuatro personajes principales que se ven afectados por un denominador común: la violencia. Dahai (Jiang Wu) es un minero que decide tomarse la justicia por su mano cuando ve que sus reclamaciones son totalmente ignoradas por los altos cargos y su pueblo es tratado injustamente. San’er (Baoqiang Wang) viaja armado y sin rumbo fijo, dejando atrás a su familia. Xiaoyu (Tao Zhao) es una joven que busca una relación de pareja en alguien que ya está casado, mientras su trabajo como recepcionista de sauna la obliga a soportar el acoso de los clientes. Por último, Xiaohui (Lanshan Luo) consigue un empleo como camarero en un gran hotel hasta que una prostituta entra en su vida. 

martes, 3 de noviembre de 2015

EL YUGO YIHADISTA (2014)

La industria mauritana es una gran desconocida y qué mejor que visualizar “Timbuktu” para darse cuenta de la estupenda calidad que posee y el buen estado en el que se encuentra el sector. Precisamente, la cinta del director Abderrahmane Sissako, que obtuvo una nominación a Mejor Película de Habla No Inglesa en los Oscar de 2015, expone uno de los temas de mayor actualidad: el yihadismo. Actos de radicalismo que oprimen a los pueblos y que nutren el día a día de nuestros medios de comunicación. 

Basada en hechos reales, el autor nos conduce hasta la República de Mali, en el momento en el que la población tuareg quedó sometida bajo el yugo de los extremistas islámicos, que cada día instauraban leyes más estrictas para encumbrar su tiranía. Las mujeres fueron despojadas de toda clase de derechos, mientras eran prohibidas actividades como escuchar música, jugar al fútbol o simplemente reír en público. Un ejemplo más de la crueldad de quienes intentan justificar sus depravados actos con la excusa de unos ideales religiosos y políticos.

Pese a que estamos ante un guion con historias cruzadas, la narración se centra principalmente en el personaje de Kidane (Ibrahim Ahmed), su esposa Satima (Toulou Kiki) y la hija, Toya (Layla Mohamed). A ellos se une Issan (Mehdi A.G. Mohamed), un niño de 12 años al que tratan como a un miembro más de la familia. A través de los ojos de Kidane presenciamos del cambio al que debe someterse el pueblo. 

El toque documental que aporta Sissako le confiere aún más dramatismo ante una arriesgada trama que trabaja delicadamente junto a la guionista Kessen Tall. “Timbuktu” es clara, sencilla, concisa, mira de frente al público, a los juzgadores y juzgados. No encontramos intenciones ocultas ni pretensiones sensacionalistas, sino que el autor prefiere profundizar el conflicto desde dentro, desde la propia vivencia, la visión de los sufridos testigos que presencian ese choque entre los diferentes enfoques del Islam y la confrontación cultural entre la población y sus invasores.