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miércoles, 9 de junio de 2021

LA DESAPARICIÓN Y EL OLVIDO DE LA IMAGEN (2016)

Aproximarse a la filmografía del artista audiovisual mexicano Bruno Valera es entrar de lleno en el activismo visual e, incluso, la milicia del videoarte. Su experimentalidad aboga, en muchos de los casos, por la revisión de la memoria histórica de México desde la propia materia, el folclore o, en un paso más allá, la misma verdad. Cada una de sus obras generan una profunda incertidumbre que deja sin aliento, piezas que trabajan con diferentes formatos, sustratos y soportes siempre en la línea del found footage más inclasificable, pero en constante evolución. Es, por ello, que Varela se erige como un autor cambiante, sumamente activo en su labor y capaz de sorprender a sus espectadores con cada uno de sus trabajos, obligando a reflexionar, a verse envuelto de cuestiones sociales y políticas dirigidas bajo la batuta del mismo arte audiovisual.

Una de sus muchas piezas experimentales es “Materia oscura”, que supone una profundización en el archivo de los recuerdos a través de un ejercicio de sentido común, cuya esencia, en cambio, ha sido relegada al olvido por diversos intereses. El metraje nos avisa de la metodología utilizada, que parte de la excavación de 54 mil fojas, divididas en 85 tomos y 13 anexos, del “caso Iguala”, también conocido como “caso Ayotzinapa”. Durante la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014, la ciudad de Iguala fue testigo de importantes episodios de violencia contra los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa. El ataque impulsado por policías y militares desembocó, según las fuentes oficiales, en la desaparición de 43 personas, 9 asesinatos y 27 heridos entre alumnos, periodistas y otros civiles. No se trató de un único ataque y las incongruencias en los posteriores informes obligaron a la creación de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia en 2019.

martes, 12 de enero de 2021

A LA SOMBRA DE UN DILEMA (2014)

Hablar de Volker Schlöndorff es tratar sobre uno de los cineastas más importantes del nuevo cine alemán iniciado en los años 60, pero, más allá de este hecho, también es todo un autor de especial calado en la historia del séptimo arte por su revisión de la memoria histórica más controvertida y que empezó nada menos que con su primer trabajo, “Wen kümmert's?” (1960), un mediometraje que profundizaba en la guerra de Argelia y que, aun recibiendo inversión francesa, fue prohibida su exhibición en el país. Su reconocimiento internacional llegaría de forma precoz e inesperada con su primer largometraje, “El Joven Torless” (1966), que terminaría alzándose con el FIPRESCI en el Festival de Cannes. De esta forma parte la trayectoria profesional de quien ya es considerado director, guionista, productor, documentalista y actor.

A sus espaldas quedan un gran número de metrajes que le elevan a la categoría de “veterano”, pero, sin duda, una de las obras más significativas de su filmografía bien pudiera ser “Diplomacia”, premiada en certámenes internacionales como el de Shanghai, la Seminci de Valladolid o, incluso, en los Premios César, en donde obtuvo el galardón a mejor adaptación. Efectivamente, esta película parte de una obra de teatro del escritor francés Cyril Gely. Por ello, esta coproducción franco-alemana retrata un instante vital en la historia mundial: la noche del 24 al 25 de agosto de 1944, en la que se decidió la destrucción de París. La orden de Hitler de volar por los aires la capital convoca en el hotel Meurice al cónsul sueco, Raoul Nordling (André Dussollier), y al gobernador militar alemán de la ciudad, Dietrich von Choltitz (Niels Arestrup). Allí, entre cuatro paredes, precisamente en el instante en el que las tropas aliadas se acercaban a la ciudad, ambos se introducen en una eterna conversación que decidirá el futuro de quienes les rodean.

miércoles, 27 de mayo de 2020

EN LAS REDES DEL MAR (2014)


Ciertas cinematografías suelen colapsar nuestra agenda casi de forma irremediable, nublando nuestra vista sin posibilidad de mirar más allá de los límites. Por suerte, en estos días que vivimos, Internet nos ofrece un mundo de posibilidades que explorar. Ahora más que nunca, las distancias se acortan para disfrutar de cinematografías que con anterioridad eran prácticamente inaccesibles, tan solo por vías tradicionales como la red internacional de festivales de cine. Ya no hay excusas frente a ello, por lo que si uno no ha descubierto nuevos parajes es por falta de curiosidad o apetencia. Tomando un caso concreto, en pocas ocasiones hemos podido disfrutar en nuestra cartelera de algún ejemplar de cine maltés, pese a que los certámenes se encargan de difundir algunas de sus producciones más reseñables. 

Nada menos que doce premios se llevó la directora y guionista maltesa Rebecca Cremona con su primer largometraje, “Simshar”. Chipre, Edmonton, Nápoles o California recibieron en sus respectivas programaciones este drama social basado en hechos reales, concretamente, en el incidente que tuvo lugar el 11 de julio de 2008 en la costa oriental de Malta. La historia parte de la dificultad que supone tener los papeles en regla para que los pescadores puedan salir a navegar. De hecho, no todos se atreven, pero Simon (Lotfi Abdelli) decide embarcar en el Simshar dejando atrás a su mujer Sharin (Clare Agius). Su única compañía será la de su hijo mayor Theo (Adrian Farrugia), su suegro Karmenu (Jimi Busuttil) y Moussa (Sékouba Doucouré), un inmigrante africano que suele trabajar con ellos. A poca distancia de su embarcación se encuentra un carguero de mercancías que transporta a un grupo de inmigrantes africanos, confinados para evitar ser vistos por las autoridades. Una tragedia humanitaria sucede al mismo tiempo que el barco de Simon se incendia para dejarlos a la deriva.

miércoles, 4 de marzo de 2020

LA ESCLAVITUD DEL ENGAÑO (2018)


Qué bien dicen que a veces la realidad supera la ficción gracias a esas historias rocambolescas que bien parecen salir de una película artificiosa o, incluso, de una telenovela con infinito número de capítulos. A nuestro alrededor circulan casos extraños e incomprensibles, relatos que llenan el espacio de los periódicos y el tiempo en televisión. Y a pesar de la perplejidad con la que respondemos, lo cierto es que innegable que sea la pura realidad. Las dobles vidas, los romances idílicos, los amores prohibidos, las casualidades del destino, las confusiones desafortunadas, las cadenas de mentiras, etc. Tramas que salen sin querer a la luz pública y que terminan por destapar secretos increíbles que terminan en boca de todos. Por supuesto, el cine no puede evitar retratar las semillas de grandes narraciones que quedan encorsetadas bajo el clásico aviso “basado en hechos reales”, cuatro simples palabras que generan un magnetismo sin igual y que nos atrapan hasta convertirnos en testigos directos de la verdad subjetiva.

Efectivamente, atraídos por la hipnosis de la extrañeza y el asombro, es fácil devorar los tres capítulos de los que se compone la miniserie de la BBC “Mrs. Wilson”, del director británico Richard Laxton, que recibió cuatro nominaciones a los BAFTA TV de 2019. Sin duda, el pasado familiar de la actriz británica Ruth Wilson merecía ser relatado con un guion en el que Tim Crook y Anna Symon tratan de recopilar las memorias de la abuela de la actriz. Así es como, durante tres horas, se da rienda suelta a este curioso caso que comienza en el momento en el que Alison Wilson (Ruth Wilson) llega a casa y encuentra a su marido, Alec Wilson (Iain Glen), muerto sobre el escritorio, frente a su última novela a medio escribir. Cuando la familia se encuentra en mitad de los preparativos del funeral, alguien llama a la puerta en plena noche. Se trata de una mujer que se identifica por el nombre de Gladys Wilson (Elizabeth Rider) y dice ser la esposa de Alec. Alison no puede creer lo que está sucediendo, por lo que decide investigar por su cuenta la vida de su difunto esposo con el fin de demostrar que el divorcio entre Gladys y Alec es legal. Sin embargo, su marido escondía más de un increíble secreto, lo que provocará que Alison vea tambalear su existencia y todo lo que ella había considerado que era verdad.

martes, 17 de septiembre de 2019

LA OPORTUNA PICARESCA (1949)


En tiempos de guerra, los caprichos están de más. Es suficiente con conseguir lo básico para subsistir y seguir adelante con la esperanza de que un día, más pronto que tarde, termine el conflicto. Eso no implica que las personas no echen de menos los lujos que un día tuvieron, aquel pasado colmado de paz y tranquilidad en el que las preocupaciones, de repente, parecen una nimiedad en comparación con la dureza de ese "presente". Sin embargo, hay ocasiones en las que el destino o algo similar parece dar una tregua, permitiendo un pequeño descanso entre la desgracia para, al menos, celebrar que uno sigue adelante, que está vivo. Precisamente, la población escocesa recuerda con gran cariño una extraña anécdota que sucedió durante la Segunda Guerra Mundial y que tiene una profunda relación con esta idea. El día 3 de febrero de 1941, el barco S/S Politician salió del puerto de Liverpool con 250.000 botellas de whisky dirección a Jamaica. Tan sólo dos días después, la embarcación se hundió en las costas de Eriskay, The Outer Hebrides, en Escocia, debido al mal temporal. Pero, al contrario de lo que pudieran pensar, su cargamento no se encontraba en su interior. 

Este curioso suceso acabó por convertirse en una divertida leyenda aún recordada hoy y, como registro de aquellos hechos, quedó para el recuerdo en la película “Whisky a Go-go”, el que fuera el primer largometraje del director y guionista estadounidense Alexander Mackendrick. La obra, que recoge los hechos desde el punto de vista de la pequeña población, es, en realidad, una simpática comedia en la que los lugareños, ávidos de probar nuevamente una gota de whisky después de tantos años involucrados en el conflicto bélico, se encuentran con la oportunidad de recobrar buenos tiempos y paladear un poco del lujoso ocio ya casi olvidado en una isla invadida por la tristeza y la oscuridad. Así es como preparan una estratagema para hacerse con el botín sin que las autoridades sospechen y bajo el eterno acecho del capitán inglés Waggett (Basil Radford).

martes, 13 de noviembre de 2018

LA IMAGEN EN EL ESPEJO (1993)


“Madama Butterfly” es, para muchos, una de las mejores óperas de todos los tiempos. El célebre compositor Giacomo Puccini trasladaba a la ciudad de Nagasaki de principios del siglo XX una historia en la que el amor y el sacrificio iban de la mano sobre un terreno que siempre llamaría la atención por su exquisito exotismo. Inspirado por el dramatismo romántico de Asia, el siempre atrevido cineasta David Cronenberg rompió con su dinámica surrealista, fantástica, intrigante, visceral y, por supuesto, única, para dar rienda suelta a los deseos, la sensualidad y la tragedia a través de “M Butterfly”, obra con la que logró alzarse con al menos un galardón al mejor actor extranjero en los premios Sant Jordi de Cinematografía de 1994 gracias a la inolvidable interpretación de Jeremy Irons, del que también se recordaría su intachable labor en “Herida” (Louis Malle, 1992) y “El País del Agua” (Stephen Gyllenhaal, 1992), sus dos anteriores trabajos.

En plena década de los 60, el diplomático René Gallimard (Jeremy Irons) se traslada a la embajada francesa de Pekín. Allí, en sus ratos de ocio, comienza a aficionarse a la ópera china, en donde queda totalmente eclipsado por la presencia de la protagonista de una de las obras. Sin embargo, en China aún está prohibido que las mujeres se suban al escenario, por lo que, tras esa imagen femenina, se esconde Song Liling (John Lone), un popular actor que siempre interpreta este tipo de papeles. Ambos se conocen y, de inmediato, surge una conexión que termina creando una tela de arañas repleta de nudos que se convierten en oscuros secretos tejidos por la diva. Un drama romántico basado en hechos reales e inspirada en la obra de teatro del dramaturgo estadounidense David Henry Hwang, quien, además, es el guionista de esta adaptación de Cronenberg.

lunes, 9 de julio de 2018

LA HERENCIA DE UN OSCURO PASADO (2016)


Durante 6 años, entre 1964 y 1970, el vampiro Zagłębie campó a sus anchas por las ciudades polacas de Będzin, Zagłębie Dąbrowskie y Alta Silesia, en la zona sur del país. Nada menos que catorce mujeres cayeron entre sus garras, aunque posteriormente también fue acusado de seis intentos más de asesinato. Sin embargo, no existían pruebas al respecto. Su caso fue uno de los más controvertidos y mediáticos de la historia de Polonia, especialmente por haber matado a la sobrina de Edward Gierek, por aquel entonces líder del partido comunista de Alta Silesia. Finalmente, fue sentenciado a muerte en 1975 y se cumplió su ejecución dos años después en la ciudad de Katowice. El tiempo transcurrió, encumbrando a los héroes que consiguieron detener a tal monstruo, pero aquella loable hazaña acabó convirtiéndose en un pesado lastre en la memoria histórica de Polonia.

El director y guionista de cine y televisión polaco Maciej Pieprzyca retrata uno de los capítulos más bochornosos de su país en “I’m a Killer”, un atractivo thriller que ha obtenido importantes reconocimientos, tanto nacionales, en los certámenes y Premios de Cine de Polonia; como internacionales, alzándose con el galardón al mejor director en el Festival de Shanghái. El policía Janusz Jasinski (Miroslaw Haniszewski) pasa de ser un "don nadie" a encargarse totalmente del caso del vampiro Zagłębie. La presión de lograr cazar al asesino se hace cada vez más pesada, transformando irremediablemente a un hombre convencional en pura desesperación. Una marioneta demasiado consciente de la situación que torna en héroe cuando no es más que un diablo, ahogándose en el infierno de un presente que pronto se convertira en la bochornosa vergüenza de su pasado.

martes, 3 de julio de 2018

SOLEDAD, SUFRIMIENTO, LOCURA (2017)


27 de febrero de 2009. El joven Benjamin Feller, de 18 años, decide acabar con todo, con la vida que conocía, para cometer un atroz crimen y emprender, así, un destino oscuro y siniestro. Sin embargo, antes de llevar a cabo su plan, escribe detalladamente cómo asesina a sangre fría a sus padres para entregarle el diario a su profesor de francés. Una terrible noticia en la que se basa la directora y guionista franco-suiza Ursula Meier para crear “Diario de mi Mente”, la obra que forma parte del proyecto “Ondes de Choc”, inspirado en impactantes noticias acontecidas en Suiza que son plasmadas en imágenes por cuatro cineastas nacionales. En esta ocasión, Benjamin (Kacey Mottet Klein) retrató cada uno de sus pensamientos a lo largo de un año, un ejercicio que su profesora Esther Fontanel (Fanny Ardant) creía que sería una gran experiencia para sus alumnos al darles la oportunidad de expresar sus emociones a través de un papel. Sin embargo, cinco días antes de disparar a sus progenitores, el adolescente llegó a plantearse seriamente la posibilidad de cambiar su futuro. 

Tras llamar a la policía, Benjamin ingresa en la cárcel, iniciando un eterno proceso hasta su juicio, también interminable para la maestra, interrogada sucesivamente para sembrar la duda en su labor profesional. ¿Acaso no conocía las intenciones del joven si le entregaba periódicamente sus escritos?, ¿no podía haber hecho absolutamente nada ante tal catástrofe?, ¿es posible que, después de tantos años de carrera, no sirva para guiar a sus alumnos?, ¿tal vez ella le impulsó a cometer el crimen? El juez Mathieu considera fuertemente estos interrogantes, pero Fontanel se ve en la inmensidad de un mar de dudas que ni siquiera tienen una contestación fiable.

martes, 26 de diciembre de 2017

10 INESPERADAS SORPRESAS DEL 2017



1. "OKJA", de Bong Joon-Ho

Corea del Sur se unía a los atractivos de Netflix por primera vez a través de uno de sus directores más internacionales, Bong Joon-Ho. Sin embargo, su participación en el Festival de Cannes de 2017 no hizo más que desatar la controversia entre una productora que deseaba estrenar su proyecto en la popular “puerta europea del cine” sin querer atarse a las condiciones que se establecían. Por suerte, tanta polémica provocó una auténtica llamada de atención de los usuarios de la plataforma, pero también se ganó el boicot en la taquilla surcoreana alcanzando poco más de 2 millones de dólares. Independientemente de ello, la historia de “Okja” recuerda, en cierta manera, a los relatos ochenteros con los que muchos crecimos. La gran multinacional Mirando Corporation tiene un plan de negocio a largo plazo, por lo que ha creado una extraña criatura, que posteriormente ha clonado y ha enviado un ejemplar a varios cuidadores situados en diferentes partes del mundo. Uno de ellos es Mija (An Seo Hyun) y su abuelo, que conviven con la cariñosa Okja desde hace 10 años en un lugar idílico entre montañas. Lucy Mirando (Tilda Swinton) se asombra de las condiciones excepcionales en las que se encuentra el animal, por lo que decide llevar a Okja a Nueva York para culminar con sus ambiciosos objetivos. Llena de ingenio y sentimientos, la vida de Mija y su curiosa mascota no sólo recoge una reflexión ecológica y humana, sino que también posee, en su recta final, cierto paralelismo con el Holocausto nazi. Las protagonistas, destinadas a distanciarse por culpa de la ambición de Mirando y sus crueles intereses, luchan durante las casi dos horas de metraje para esquivar un destino incierto que remueve y destapa la verdadera esencia del hombre y la naturaleza. Inevitablemente lacrimógena al más puro estilo del cine surcoreano, la cinta también da cabida a un trepidante entretenimiento entre efectos digitales y una excelente fotografía a cargo del reconocido director iraní Darius Khondji.

martes, 31 de octubre de 2017

EL IMPACTO DE LA REALIDAD (2017)



Corea del Sur, 18 de mayo de 1980. La ciudad de Gwangju, al suroeste de la península, se prepara para llevar a cabo un levantamiento contra la dictadura militar de Chun Doo-Hwan, emergiendo desde el núcleo estudiantil y expandiéndose rápidamente por todos los rincones de la urbe. Sus voces a favor de la democracia quedaron apagadas por la represión que se extendió hasta el día 27 de mayo y, posteriormente, por unas heridas que se infringieron a su población y que siguen siendo recordadas a fecha de hoy. El pueblo no olvida lo que se conoce como la masacre de Gwangju, que dejó 165 víctimas de la sanguinaria violencia gubernamental y que quedan retratadas en la obra del director surcoreano Jang Hoon, “A Taxi Driver”, el cuarto largometraje del autor tras su ópera prima, “Rough Cut” (2008), que contaba con Kim Ki-Duk como guionista; el clásico espionaje entre el norte y el sur de “Secret Reunion” (2010) y la popular cinta bélica “The Front Line” (2011).

El nuevo cine surcoreano sigue revisando su propio pasado que, aunque en un primer momento se centró en el conflicto norte/sur, poco a poco se ha ido enfocando en otras cuestiones como la invasión japonesa de principios del siglo XX o diferentes hechos acontecidos durante los gobiernos militares que se sucedieron tras la guerra de Corea. El cineasta recurre a una historia íntima como excusa para presentar todo un merecido homenaje al Movimiento Democrático de Gwangju. Kim Man-Seob (Song Kang-Ho) es un taxista de Seúl que intenta vivir prácticamente al día por la gran cantidad de gastos que posee. Es viudo, por lo que mantiene a su hija lo mejor que puede, pero la mayor parte del día se encuentra sola, muchas veces al cuidado de su vecina y casera. En el bar, escucha que un extranjero necesita un taxi para una misión especial a cambio de mucho dinero. Así es como Man-Seob le roba a su compañero el cliente, Peter (Thomas Kretschmann), un periodista que desea llegar a Gwangju para grabar los incidentes que se están produciendo allí y poder mostrar las imágenes al mundo. Sin embargo, Man-Seob desconoce lo que está ocurriendo y mucho menos que el ejército, que él tanto defiende, ha tomado la ciudad.

lunes, 17 de julio de 2017

VIOLENCIA EN LA NOCHE (2016)



Primero fue “La Colorina” (2008), un documental biográfico sobre la poetisa Stella Díaz Varín, pero el director y guionista chileno Fernando Guzzoni no tardó en rendirse a los encantos de la ficción. Su primer largometraje, “Carne de Perro” (2012), entró directamente en el circuito de festivales internacionales como el de La Habana, en donde se alzó con el tercer premio Coral a la mejor ópera prima; o el de San Sebastián, en el que obtuvo el galardón como Nuevo Director. Cuatro años transcurrieron hasta presentar su segundo trabajo, “Jesús”, que repitió estancia en estos mismos certámenes, aunque no con tan buena suerte en lo que a reconocimiento se refiere. No obstante, y pese a ello, es imposible permanecer indiferente ante una historia que refleja lo más oscuro de las jóvenes generaciones de su país.

Basada en el trágico suceso acontecido en 2012, en el que un joven homosexual de 24 años fue asesinado a manos de un grupo de neonazis; la trama presenta a Jesús (Nicolás Durán), un adolescente que disfruta bailando música pop coreana con su grupo de amigos. El alcohol, las drogas, el sexo descontrolado y la propia violencia mostrada a través de los medios de comunicación hacen estragos en un chico incapaz de dominar la situación que le rodea. Con un padre, Héctor (Alejandro Goic), prácticamente ausente, Jesús se deja dominar por las noches de excesos, por las risas crueles, las peleas incomprensibles y, en definitiva, por una libertad mal jugada e interpretada hasta que tanto abuso provoca que se encuentre entre la espada y la pared con el único apoyo de su progenitor.

Cualquier tipo de moralidad queda olvidada en lo más oscuro y bajo llave ante una serie de desgracias encadenadas en las que ya no sirve el arrepentimiento. No existen los valores ni hay cabida a la esperanza en un contexto perdido en el que Jesús sólo puede ver cómo se derrumban los castillos de diversión que había construido. En un presente agonizante para el que no existe pasado ni futuro, la narración comienza un tanto débil, pero se mantiene a paso lento y erguido hasta alcanzar un clímax inesperado que transcurre en la lejanía, en pleno bosque y sobre una carretera solitaria. Jesús es un ejemplo más de esos jóvenes despreocupados con su entorno, con sus iguales, ajenos a la memoria histórica, a la desgarradora realidad y especialmente abandonados de sí mismos. La constante incomunicación entre padre e hijo, entre amigos, posibilita un contexto aún más depravado de lo esperado, pero el vacío es más poderoso y dominante en cada uno de los personajes.

lunes, 15 de febrero de 2016

LA PEOR CARA DE LA TRAICIÓN (2015)

“El Renacido (The Revenant)”, lo último del director mexicano Alejandro Iñárritu, será recordada como la película con la que el actor Leonardo DiCaprio logró hacerse con tan esperado Oscar. A estas alturas, el actor posee una de las trayectorias más envidiables al haber trabajado con cineastas de la talla de Christopher Nolan, Ridley Scott, Steven Spielberg, Woody Allen, Danny Boyle, James Cameron, Baz Luhrmann, Sam Mendes, Clint Eastwood, Quentin Tarantino o Martin Scorsese, con el que ha colaborado en repetidas ocasiones, convirtiéndose en uno de sus “musos” al igual que ocurriría con Robert De Niro hace pocas décadas. Resulta totalmente meritorio que DiCaprio continúe explorando y jugando con sus límites, sorprendiendo con cada nueva interpretación, pero el lastre de sus primeras cintas ha pesado demasiado en su vida.

Por su parte, es indudable que Iñárritu se ha convertido en uno de los realizadores del momento y más después del éxito cosechado con una de las mejores películas del año 2015, “Birdman”. En esta ocasión, su segundo Oscar es gracias a una revisión del clásico western. El autor presenta una película arriesgada que explora el ámbito técnico, gracias al cual ha conseguido crear una de las secuencias más extraordinarias del cine contemporáneo que, sin duda, pasará a la historia.

Basada en hechos reales, Hugh Glass fue un explorador norteamericano que, en 1823, sobrevivió al tremendo ataque de un oso, por el que fue dado por muerto y abandonado por su grupo. “El Renacido (The Revenant)” también cuenta con antecedentes cinematográficos y es que la famosa leyenda del legendario Glass dio, incluso, para realizar otro largometraje, “El Hombre de una Tierra Salvaje” (Richard C. Sarafian, 1971). Iñárritu nos sitúa en medio de la batalla entre indios y colonos, cuando Glass (Leonardo DiCpario), su hijo mestizo Hawk (Forrest Goodluck) y un grupo de hombres a los que guía, intentan buscar pieles para comercializarlas. De repente, son atacados, por lo que tratan de evitar el conflicto y volver al pueblo. A mitad de camino, Glass es asaltado por un oso, quedando gravemente herido. El capitán Andrew Henry (Domhnall Gleeson) toma la decisión de seguir avanzando, dejando atrás a su compañero, convertido en un lastre para el grupo, junto al militar John Fitzgerald (Tom Hardy) y el joven Jim Bridger (Will Poulter), que se encargarán de su cuidado, por una cuantiosa recompensa, hasta que fallezca.

jueves, 4 de febrero de 2016

HOMENAJE A LA VERDAD (2015)


La carrera periodística ha evolucionado enormemente en función de lo que solicita su público. Atrás quedaron los años de investigaciones que destapaban casos de corrupción, abusos y conspiraciones que plagaban multitud de portadas para dar paso a esa tragicomedia televisiva que capta toda la atención. No obstante, el cine puede llegar a recuperar aquellos recuerdos que han quedado en el olvido, sucesos que llenaron páginas y páginas de periódicos, horas de informativos y que, por desgracia, se siguen sucediendo en la actualidad. Este tipo de reflexiones son las que se desprenden de “Spotlight”, el quinto trabajo del actor, guionista y director estadounidense Thomas McCarthy, que recupera una historia vergonzosa de nuestro pasado, a pesar de seguir prolongándose hasta el presente, por la que consiguió 6 nominaciones y 2 Oscar, a la mejor película y guión original, en 2015, entre otros muchos galardones de prestigio.

El cineasta se une a Josh Singer para presentarnos un guion basado en las investigaciones reales del grupo de periodistas Spotlight, del periódico local Boston Globe en Massachusetts, que destaparon, en 2002, multitud de casos de pederastia por parte de sacerdotes católicos. Un año después, el trabajo se vio recompensado con el premio Pulitzer al servicio público por descubrir un escándalo que tuvo lugar durante décadas. La trama se centra en sus comienzos con la llegada de Marty Baron (Liv Schreiber) a la redacción. No todos los trabajadores se sienten cómodos con su llegada, puesto que piensan que llevará a cabo varios despidos para renovar la plantilla. No obstante, Marty presta atención a un artículo en el que se informa sobre un menor, víctima de abusos sexuales por parte de un sacerdote, y decide que Walter Robinson (Michael Keaton) se encargue de profundizar en el tema junto a los periodistas Mike Rezendes (Mark Ruffalo), Sacha Pfeiffer (Rachel McAdams) y Matt Carroll (Brian d’Arcy James).

martes, 22 de diciembre de 2015

EL PODER DEL PORNO (2009)

Hasta la fecha, el director estadounidense George Gallo no ha logrado despuntar en el mercado cinematográfico. Sus películas, consideradas de segunda categoría, apenas han tenido hueco en taquilla y, en el caso de “Middle Men”, ni siquiera consiguió llegar a la cartelera española, quedando relegada directamente a formato DVD. Esta decisión resulta inexplicable tras visionar la cinta y es que peores largometrajes han llegado a nuestras manos y han tenido su espacio en los cines. 

El autor se une al guionista Andy Weiss para tratar una historia basada en hechos reales. Dos drogadictos, Wayne (Giovanni Ribisi) y Buck (Michael Marcht), ponen en práctica un pequeño negocio al subir imágenes de revistas porno a una web y cobrar un módico precio por ello. La idea era más que jugosa, pero no supieron sacar el máximo partido a las grandes posibilidades que brindaba hasta la llegada de Jack Harris (Luke Wilson), un hombre de familia bastante convencional que ve cómo, de la noche a la mañana, se convierte en uno de los pioneros del comercio pornográfico en Internet. Con la mafia rusa de por medio, que controla a la mayoría de los clubs de prostitutas, el negocio se ve en expansión hasta alcanzar unos beneficios de millones de dólares.

Es inevitable pensar en la posterior “La Red Social” (David Fincher, 2010), en la que el actor Jesse Eisenberg encarnaba al joven multimillonario Mark Zuckerberg, creador de Facebook. Sin embargo, y a pesar de que estemos ante dos biopics aparentemente similares, la cinta de Gallo cuenta con un gran atractivo: la industria del porno. Es evidente que el morbo suele captar nuestra curiosidad, pero “Middle Men” no sobrepasa los límites de una comedia dramática para alcanzar el erotismo ni incluir escenas de sexo explícito. 

martes, 15 de diciembre de 2015

MAQUILLAJE EN EL RING (2003)

Nong Toom es uno de los luchadores de Muay Thai más conocidos de Tailandia, no sólo por su habilidad dentro del cuadrilátero, sino porque, además, desde pequeño se había sentido mujer. El hecho de practicar un deporte masculino por excelencia y acudir a los combates maquillado hizo que su popularidad se disparara siendo tan sólo un adolescente. No obstante, y pese al gran esfuerzo que realizó para abrirse paso ante una hermética sociedad, decidió abandonar las artes marciales para dedicarse al mundo de la música, pero, en este caso, sólo no nos centraremos en este aspecto de su vida, ya que, por desgracia, tiene mucho que contar. 

El guionista y director tailandés Ekachai Uekrongtham dedica su primer largometraje, “Beautiful Boxer”, a esta sufrida y pionera deportista que creía en sí misma por encima de lo que los demás pensaran. Una dramática historia plasmada a partir de diversos flashbacks en donde se repasa la infancia de Parinya Charoenphol (Sarawuth Tangchit), los años de temprana adolescencia (Natee Pongsopol) en los que residió en un templo budista y su trayectoria hasta convertirse en la famosa estrella Nong Toom (Asanee Suwan) y cumplir el único objeto en su vida: conseguir el dinero suficiente para llegar a ser una mujer físicamente.

Tan sólo con esta premisa ya resulta más que interesante y necesario dedicar un tiempo no sólo a visionar la película, sino también a conocer más a esta interesante luchadora. El autor guarda a buen recaudo cualquier tipo de juicio para encarar un guion que cuenta con la colaboración del escritor singapurense Desmond Sim Kim Jin. Es verdad que ambos recurren a una cuestión que en el cine occidental se ha utilizado de diversas formas, pero, en cambio, la forma en la que consiguen aportar dinamismo y sencillez es brillante, a excepción de su inicio, que desborda información y comprime un lapso de tiempo amplio en pocos minutos, ocasionando caos en la visión del espectador y evidenciando cierta torpeza por parte del realizador. 

jueves, 10 de diciembre de 2015

EL PLACER DE LA HISTERIA (2011)

No hay nada como extraer curiosidades de la historia para escribir un guion y, precisamente, nuestro pasado está lleno de ellas, de acontecimientos desconocidos, de proezas que quedaron sobre papel mojado y de personalidades que nos ayudaron a evolucionar y que, sin embargo, no se les recuerda. Precisamente, la directora estadounidense Tanya Wexler realizó un tercer y, hasta ahora, último trabajo, “Hysteria”, para sacar a la luz la labor llevada a cabo por el doctor Joseph Mortimer Granville, considerado el padre del vibrador eléctrico. 

Nos trasladamos a Londres, año 1880, la época victoriana. La sociedad no tiene ni un solo conocimiento sobre la sexualidad femenina, considerada, sobre todo, como una enfermedad nerviosa en vez de un aspecto lógico de la naturaleza. Se denomina histeria a todo aquello que haga que la mujer se sienta agresiva, indomable, rebelde, es decir, todo lo que le provoque salir de su rol sumiso. No había medicación ni se buscaba una cura, puesto que el interés en este campo no llegaría hasta una década después. No obstante, existía el “masaje pélvico”, técnicamente denominado “paroxismo histérico”, que provocaba un orgasmo y, por tanto, la relajación y ausencia de ansiedad en la paciente. 

La cinta de Wexler nos lleva a la clínica del doctor Dalrymple (Jonathan Pryce), que se ha creado fama entre las mujeres de las clases más altas por sus técnicas de alivio. Él es un ejemplo de esos científicos conservadores que consideran la histeria como una enfermedad que crea agresividad entre féminas que deberían ser adiestradas. En la misma casa del médico, también conviven sus dos hijas, la cándida Emily (Felicity Jones) y Charlotte (Maggie Gyllenhaal), más independiente que su hermana y toda una luchadora por el progreso de la feminidad. En la consulta también trabaja el joven Mortimer Granville (Hugh Dancy), que empieza a notar los síntomas de utilizar demasiado su brazo para realizar la terapia, por lo que necesita buscar una alternativa para que no se resienta su salud ni el negocio de su jefe.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

LA VOZ DE LA MISERIA (2015)

Pensar en realismo cinematográfico nos lleva, inevitablemente, al pasado, a una época en la que era necesario mostrar la miseria de un pueblo devastado por las guerras. Sin embargo, en pleno siglo XXI, cómo no seguir denunciando injusticias, cómo no retratar ciertos lugares en donde parece no haber transcurrido el tiempo, en donde la pobreza es la ley de la calle y a las personas se les suele dar la espalda para no manchar esa hipócrita imagen que nos quiere tratar de decir que “todo va bien”. Por suerte, el séptimo arte no es capaz de obviar esta problemática y, precisamente, el veterano director mexicano Arturo Ripstein es uno de los cineastas más concienciados con la desdicha de su pueblo, dando voz a quienes están predestinados al sufrimiento por haber nacido en el lugar equivocado.

Ya se han cumplido poco más de 50 años en la profesión tras la publicación de aquel primer largometraje titulado “Tiempo de Morir” (1966), un drama repleto de venganza que contaría con dos grandes escritores para la elaboración de su guion, Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez, que se estrenaba en esta labor. Ripstein consiguió abrirse paso al mercado internacional a través de un sinfín de festivales. Quien en su momento fuera ayudante del afamado realizador español Luis Buñuel, aspecto que se evidencia en cada una de sus obras, sigue en activo, siendo una de sus últimas obras un homenaje a este mundo extremo bajo el título “La Calle de la Amargura”.

La guionista Paz Alicia Garciadiego, que colabora con el autor desde hace ya nada menos que 30 años, se encarga de dar vida a una historia basada en hechos reales. Un homicidio ocurrido en la realidad, pero que el director retoma con una visión diferente. Dos luchadores profesionales, Espectrito Jr. y La Parkita, son asesinados por Adela (Patricia Reyes Spíndola) y Dora (Nora Velázquez), dos prostitutas que les llevan a una habitación de un hotel para poder robarles, pero que, en cambio, deciden acabar con sus vidas. 

martes, 24 de noviembre de 2015

AL SERVICIO DEL PUEBLO (2014)

La teoría nos cuenta que los medios de comunicación deben estar al servicio del ciudadano y no del gobierno y las grandes compañías y, visto así, suena realmente idílico, puesto que son pocos los casos en los que se lleva a la práctica. Quienes deberían estar a cargo de la justicia, denunciando todos los actos de corrupción e ilegalidades para que salgan a la luz, deben lograr que el pueblo sea conocedor de todo lo que sucede a su alrededor. Ya sabemos que el poder tiende a mantenerlos bajo control, que ciertas cuestiones nunca llegan a hacerse públicas y que muchos periodistas ven tambalear su puesto de trabajo por saber más de la cuenta. Entonces, ¿cuál es el papel real de los medios de comunicación?

En 2005, Corea del Sur vio cómo uno de sus científicos más queridos, Hwang Woo-Suk, era investigado por fraude, por un grupo de investigadores, en su tratamiento de las células madre. Éstos hechos, de alguna manera, quedaron reflejados en el largometraje de una de las pocas mujeres directoras del país, Yim Soon-Rye, “The Whistleblower (El Confidente)”, en la que Yoon Min-Cheol (Park Hae-Il), el productor del programa de noticias “PD Chase” de la cadena de televisión NBS, recibe un aviso sobre la Clínica Newman, en donde compran óvulos de forma ilegal que, posteriormente, eran comprados por el científico Lee Jang-Hwan (Lee Kyeong-Yeong), un importante doctor que había conseguido un sinfín de seguidores gracias a su impresionante carisma, su despliegue publicitario y, sobre todo, por las esperanzas de quienes necesitan ser curados o tienen algún familiar que podría mejorar gracias a la búsqueda de la cura de ciertas enfermedades a partir de las células madre. Cuando un exempleado del médico, Shim Min-Ho (Yoo Yeon-Seok) decide llamar a Min-Cheol, se destapa mucho más allá de lo esperado, dejando por tierra todo lo dicho y prometido por el científico, que no durará en enfrentarlos con cualquier contraargumentación y manipular el cariño de quienes han visto la ilusión de un futuro mejor reflejada en él.

martes, 3 de noviembre de 2015

EL YUGO YIHADISTA (2014)

La industria mauritana es una gran desconocida y qué mejor que visualizar “Timbuktu” para darse cuenta de la estupenda calidad que posee y el buen estado en el que se encuentra el sector. Precisamente, la cinta del director Abderrahmane Sissako, que obtuvo una nominación a Mejor Película de Habla No Inglesa en los Oscar de 2015, expone uno de los temas de mayor actualidad: el yihadismo. Actos de radicalismo que oprimen a los pueblos y que nutren el día a día de nuestros medios de comunicación. 

Basada en hechos reales, el autor nos conduce hasta la República de Mali, en el momento en el que la población tuareg quedó sometida bajo el yugo de los extremistas islámicos, que cada día instauraban leyes más estrictas para encumbrar su tiranía. Las mujeres fueron despojadas de toda clase de derechos, mientras eran prohibidas actividades como escuchar música, jugar al fútbol o simplemente reír en público. Un ejemplo más de la crueldad de quienes intentan justificar sus depravados actos con la excusa de unos ideales religiosos y políticos.

Pese a que estamos ante un guion con historias cruzadas, la narración se centra principalmente en el personaje de Kidane (Ibrahim Ahmed), su esposa Satima (Toulou Kiki) y la hija, Toya (Layla Mohamed). A ellos se une Issan (Mehdi A.G. Mohamed), un niño de 12 años al que tratan como a un miembro más de la familia. A través de los ojos de Kidane presenciamos del cambio al que debe someterse el pueblo. 

El toque documental que aporta Sissako le confiere aún más dramatismo ante una arriesgada trama que trabaja delicadamente junto a la guionista Kessen Tall. “Timbuktu” es clara, sencilla, concisa, mira de frente al público, a los juzgadores y juzgados. No encontramos intenciones ocultas ni pretensiones sensacionalistas, sino que el autor prefiere profundizar el conflicto desde dentro, desde la propia vivencia, la visión de los sufridos testigos que presencian ese choque entre los diferentes enfoques del Islam y la confrontación cultural entre la población y sus invasores.

miércoles, 28 de octubre de 2015

LA LUCHA POR LA LIBERTAD (2013)

Poco ha transcurrido desde el fallecimiento del líder sudafricano Nelson Mandela en 2013, año en el que la sociedad mundial lloró la pérdida de uno de los activistas más importantes que nos ha dado nuestra historia y que recoge, a modo de homenaje, el biopic, “Mandela: del Mito al Hombre”. Un largometraje realizado por el director británico Justin Chadwick que parte de la propia autobiografía autorizada del afamado activista. Todo un fantástico homenaje que sólo el séptimo arte podía rendirle.

La cinta parte desde sus comienzos como abogado de minorías, de aquellas personas que sufrían discriminación en la capital, Johanesburgo. Su interés por conseguir derechos para su pueblo, por erradicar el racismo y la opresión que imperaba en la ciudad, su lucha dio los primeros pasos al formar parte del Congreso Nacional Africano (CNA), pero, a causa de una serie de atentados, Mandela es juzgado para ser encarcelado durante 27 años. Una vida tras las rejas en las que sus convicciones se fortalecerían para desembocar en la presidencia de su país en 1994. 

La sobriedad en la narración aporta una gran elegancia en una trama trabajada con sumo tacto para desmitificar al líder político. La dosificación del dramatismo y la emotividad facilitan la sensación de ligereza en un metraje que no deja de ser una sucesión de los acontecimientos más famosos de Mandela, pero que, a su vez, profundiza en los momentos más desconocidos, su vida privada durante sus dos matrimonios y posteriores divorcios, sus hijos, las crisis personales, etc. Más original que sus antecesoras, Chadwick le humaniza al aportar cierto intimismo con todos estos elementos entre sus manos, de tal forma que nos acerca un poco más a una de las personas más importantes de nuestra historia.