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martes, 7 de agosto de 2018

10 CLÁSICOS INDISPENSABLES DEL CINE ESPAÑOL


La historia del cine español está compuesta por un gran número de títulos inolvidables. Cintas que, por mucho que pasen los años, siguen siendo recordadas con el cariño que se merece cualquier obra maestra que se precie. La lista podría ser interminable con la riqueza de este cine clásico, pilar fundamental del que disfrutamos hoy en día y que, por supuesto, engrandece una cinematografía que sigue reinventándose y adaptándose a los nuevos tiempos. Creadores de una marca nacional con la popular “españolada”, surgida de aquella comedia costumbrista y que arrastramos después de tanto tiempo, lo cierto es que seguimos redescubriendo un cine clásico español de gran valor, aunque, por desgracia, una gran parte de él se perdiera durante la Guerra Civil.



1. “EL MISTERIO DE LA PUERTA DEL SOL”, de Francisco Elías (1930)

No es sencillo disfrutar del cine español de las primeras décadas, puesto que, como ya hemos indicado, parte del material se perdió con la Guerra Civil. Sin embargo, el caso de “El Misterio de la Puerta del Sol” es algo realmente relevante. Estamos ante la primera película sonora española y, tan sólo por este hecho, merece la pena su visionado, aunque lo cierto es que su estreno en la época fue todo un fracaso por falta de medios. El productor y director catalán Francisco Elías comenzó su andadura laboral bajo la protección de un Paris puntero a nivel cinematográfico. Aprovechando tales conocimientos, no tardó en crear su primer largometraje, “Los Oficios de Rafael Arcos” (1914) y unas cuantas piezas más de cine mudo de incalculable valor. En este caso, la historia, curiosamente a cargo del empresario Feliciano M. Vitóres, nos presenta a Pompeyo Pimpollo (Juan de Orduña) y Rodolfo Bambolino (Antonio Barber), dos jóvenes linotipistas empleados por el periódico El Heraldo de Madrid. Su sueño siempre ha sido convertirse en grandes estrellas del cine, así que, en cuanto se enteran de que el cineasta norteamericano Edward S. Carawa (Jack Castello) está haciendo pruebas para su próxima película, no dudan ni un momento en presentarse al casting. Sin embargo, nada sale como ellos creían, por lo que, desesperados por participar en su filme a toda costa, deciden planificar un falso asesinato que se complica demasiado. Un drama con toques de humor absurdo que obviamente resulta de gran simpleza narrativa, pero que, en cambio, y siempre desde nuestra propia perspectiva, nos atrapa en los años 30 de una capital en plena ebullición entre fragmentos mudos y otros sonoros. Un archivo histórico digno de admirar que pudo rescatarse, por suerte, en 1995 y que supuso todo un experimento cinematográfico para comprender las grandes posibilidades que podía ofrecer el sonido.

martes, 17 de abril de 2018

13 RUE DE HONG KONG (2013)


El cine de terror hongkonés no suele llegar a nuestras manos, pero aquellas que logran conquistar en los circuitos de festivales, al menos, permiten disfrutar de un tipo de cine que sorprende por el propio desconocimiento occidental de aquellas leyendas asiáticas que son capaces de poner nuestro bello de punta. Un ejemplo de ello bien podría ser la ópera prima del revolucionario director hongkonés Juno Mak“Rigor Mortis”, que vio la luz por primera vez en la sección oficial del Festival de Sitges de 2013. Desde ese momento, no había espectador que no elogiara la gran labor técnica de la película por encima de ciertas deficiencias a nivel narrativo con una historia que, en realidad, ni siquiera intenta tomar el pulso con otras cintas de similares características. Precisamente, es en este aspecto donde más desconcierta que la obra de Mak falle, puesto que las expectativas, cuanto menos, eran bastante altas al ser conscientes de la calidad del anterior y primer trabajo como guionista del cineasta, “Revenge: A Love Story” (Wong Ching-Po, 2010), en el que participaba junto a sus compañeros, algo menos destacados, Lai-Yin Leung y Ching-Po Wong. En esta ocasión, Mak vuelve a contar con uno de ellos, Lai-Yun Leung, que firma como Jill Leung; y con Philip Yung.

“Rigor Mortis”  ofrece detalles realmente viscelares y sangrientos en una atmósfera de lo más horripilante dentro de una narración situada en la China de los años 80. Chin Siu-Ho (Chin Siu-Ho) fue toda una estrella del género de terror en la industria cinematográfica del país que, en la actualidad, ha caído en desgracia. Distanciado de su familia y prácticamente arruinado, decide poner fin a su mala racha en el interior de un viejo edificio abandonado. Sin embargo, su plan se ve interrumpido por extrañas fuerzas del mal que habitan en el interior de esta construcción. El trabajo de Mak, muy enfocado para el espectador internacional, plasma un choque entre géneros, el drama y el terror, que, para muchos, puede suponer otro de los grandes errores de la cinta, puesto que el riesgo de combinar ambos puede restar bien el efecto siniestro esperado, bien la emotividad que se intenta trasladar. A pesar de ello, la obra es, cuanto menos, digna de ser visualizada y, por supuesto, altamente disfrutable por el espectáculo visual con el que cineasta intenta captar nuestra atención.

viernes, 24 de junio de 2016

EL ARTE DEL TERROR VISUAL (2016)



Pese a que el aclamado director malayo James Wan ha hecho una pequeña incursión en el mundo de la acción con la sobrexplotada “Fast & Furious 7” (2015) y que parece haber sentido cierta atracción por la ciencia ficción con el proyecto de “Aquaman” (2018), es indudable que el cineasta posee un talento innato para el género de terror, que, aparte de otorgarle muy satisfactorios resultados, ha logrado que su público le califique como todo un maestro en las artes del horror. Desde su salto a la fama con un cortometraje que al poco tiempo le llevaría a crear la primera parte de la famosa saga “Saw” (2004), se han sumado grandes éxitos en taquilla como “Insidious” (2010), junto a su secuela, y, en esta ocasión, el trabajo realizado en “Expediente Warren: La Conjura” (2013) y su continuación en “Expediente Warren: El Caso Enfield”, uno de los títulos más esperados de 2016.

Con una historia basada en uno de los casos más espeluznantes del mundo paranormal y ayudado en todo momento por los guionistas David Johnson y los hermanos Carey y Chad Hayes, nos dirigimos a la localidad inglesa de Enfield durante la década de los años 70. En un clásico chalet adosado vive Peggy Hodgson (Frances O’Connor), una madre soltera con cuatro hijos, entre los que destaca Janet (Madison Wolfe), la pequeña que, a partir de una travesura, provoca que se sucedan extraños fenómenos cada vez más agresivos que no parecen tener solución. Mientras que el barrio se ve afectado por los terribles acontecimientos, el veterano matrimonio de demonólogos Lorraine (Vera Farmiga) y Ed Warren (Patrick Wilson) se encuentran en Estados Unidos intentando superar una crisis en sus carreras. A través de los medios de comunicación, se ven en la obligación de intentar demostrar que su trabajo no es ninguna clase de negocio fraudulento. En pleno caos, ambos decidirán ir al encuentro de la familia Hodgson para investigar los hechos y poder ayudarles.