Mostrando entradas con la etiqueta Aidan Quinn. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Aidan Quinn. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de septiembre de 2015

AQUELLAS CHICAS REBELDES (1985)



Madonna fue una más a engrosar la infinita lista de artistas que se percataron de las posibilidades que el séptimo arte les ofrecía para impulsar su carrera. En plenos años 80, la cantante hacía sus pinitos en las comedias románticas juveniles, cintas que se convirtieron en taquillazos del momento gracias a sus propios seguidores. Su primera oportunidad, ofrecida por el cine independiente, pasó totalmente desapercibida hasta que con “Buscando a Susan Desesperadamente”, de la directora estadounidense  Susan Seidelman, se hizo un hueco en lo que a día de hoy se ha convertido en una auténtica afición que la ha llevado, incluso, a dirigir dos largometrajes, “Obscenidades y Sabiduría” (2008) y “W.E.” (2011), y un cortometraje documental, “Secret Project Revolution” (2013).

Inesperadamente, la producción de Seidelman consiguió colarse en algunos festivales de renombre y recibir buenas opiniones entre la crítica, con una jovencísima Rosanna Arquette en el papel de Roberta Glass, un ama de casa dedicada al cuidado de su exitoso marido, que suele emplear su tiempo libre en leer los anuncios clasificados de los periódicos. Una mañana, descubre, a través de ellos, que un desconocido intenta localizar a una tal Susan (Madonna) y la cita en un punto de encuentro, por lo que Roberta siente la curiosidad por saber quién es ella y decide acudir al lugar que pone la publicación, dejando atrás a un egoísta y codicioso esposo y embarcándose en toda una aventura de enredos gracias a Susan, que actúa con total libertad y siempre bajo sus deseos.

Independientemente de los toques de comedia y el romanticismo, la cineasta incluye una crítica social sobre la condición tradicional femenina, que, a nuestros ojos, queda muy edulcorada en parte por las pinceladas de un sencillo y oportuno humor. Esa visión de la mujer encerrada en casa al servicio de su cónyuge y sin posibilidades de sentirse mínimamente realizada se ve reflejada en Glass y conforma un gran contraste con la personalidad y situación de la alocada Susan, imparable, divertida, independiente y, a fin de cuentas, sin tapujos ni miedos. El filme no deja de ser una especie de curso de aprendizaje acelerado para la frustrada protagonista, que se rinde ante la idílica modernidad y rebeldía poco propia de su clase social.