Mostrando entradas con la etiqueta discapacidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta discapacidad. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de mayo de 2016

AJUSTE DE CUENTAS (2008)



Es indudable el gran número de seguidores que ha cosechado el director tailandés Prachya Pinkaew a través de una carrera que comenzaría en 1992, con ciertos coqueteos con el cine documental y el drama, pero que hasta el año 2003 no despegaría gracias a su inmersión en el mundo del género de acción y las artes marciales. Su popularidad creció desde el mismo instante en el que vio la luz su tercer largometraje, “Ong Bak: El Guerrero Muay Thai” (2003), una cinta que, debido al éxito que cosechó, acabó siendo una saga en manos del propio protagonista, Tony Jaa, que se estrenaba tras las cámaras apoyado por el cineasta Panna Rittikrai.

Pinkaew realizó un casting en un gimnasio para emprender el que sería uno de sus trabajos más arriesgados, “Chocolate”, a pesar de contar con un presupuesto limitado. Allí es donde conoció a la ahora actriz JeeJa Yanin (Yanin Vismistananda), una joven con cinturón negro y 3º Dan de Taekwondo que acabaría formándose en Muay Thai para encarnar el papel de Zen, una niña autista que aprende artes marciales a través de lo que ve en la televisión y de la escuela de boxeo que hay cerca de su casa. Cuando descubre que su madre está enferma de cáncer y que su tratamiento es muy costoso, decide hacer una lista de deudores a los que visitar para recuperar el dinero. Junto a su primo, deberá enfrentarse, incluso, a la yakuza, descubriendo, a su vez, el pasado tortuoso de su madre.

Chukiat Sakveerakul y Nepalee Sakweerakul se encargan de un guion que comienza como un simple drama al contextualizar la vida de la protagonista y de sus padres, de tal forma que cualquier elemento emocional va siendo eliminado poco a poco desde el instante en que Zen prueba sus nuevas habilidades. A partir de ese momento, la película pasa a sumergirse en escenas de intensa acción. Las constantes peleas dejan en el olvido las calamidades y dificultades, prestando únicamente atención a una trama vertiginosa que se recrea en ángulos imposibles, impactantes combates cuerpo a cuerpo y unas coreografías insólitas bajo la batuta de Rittikrai, todo un sobrado experto en el cine de artes marciales. Este “error” le costará caro a Pinkaew, puesto que, con el desarrollo de la narración, se irán fraguando pequeñas lagunas que no se resolverán en su desenlace.

jueves, 9 de julio de 2015

EL SONIDO DEL SILENCIO (2014)


De vez en cuando el cine nos sorprende con una nueva obra que se desmarca de los límites convencionales para presentarnos algo singular, especial y que genere nuevas sensaciones en el espectador. Así es el caso de “The Tribe”, la ópera prima del director y guionista ucraniano Myroslav Slaboshpytskiy, que arrasó en la Semana de la Crítica de Cannes en 2014.

El elemento sorpresa de este trabajo es que no existen diálogos sonoros, puesto que el autor se rodea de personas sordomudas que no son profesionales de la interpretación para embarcarse en una historia situada en una institución de personas con discapacidad auditiva y vocal en la que asisten con total normalidad a clases escolares. Sin embargo, tras su jornada estudiantil, las reglas y la autoridad dejan de existir. Los alumnos se agrupan en bandas para delinquir y dar rienda suelta a las más viles bajezas como la violencia o la prostitución. Uno de estos jóvenes llega a esta residencia y, como tal, debe acatar las normas que le imponen los más veteranos, adaptándose a las circunstancias y ocupando su lugar en la escala de poder.

Grigoriy Fesenko encabeza el reparto en un interesante papel protagonista. Su timidez es encubierta bajo un rostro frío e inexpresivo y, gracias a una personalidad tan sumisa, parece ser aceptado rápidamente por los demás compañeros. Su estupenda evolución es el punto fuerte de la cinta, donde vemos cómo modifica cada aspecto de él hasta aparecer ante nosotros con una actuación impredecible.