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miércoles, 20 de enero de 2016

LA IMPORTANCIA DE SER UNO MISMO (2015)

Los trabajos del director inglés Tom Hooper son un claro ejemplo del siempre clásico y elegante estilo cinematográfico de la industria británica. En esta ocasión, “La Chica Danesa” cumple con esta expectativa, pero, además, trata una cuestión real que no ha dejado indiferente a nadie: la transexualidad. Tal es así que los medios de comunicación se han hecho eco de las risas que han ocasionado ciertas escenas entre el público general, permitiendo un inverosímil debate sobre si la sociedad del siglo XXI está preparada para visualizar y acercarse a este tipo de cuestiones. Increíble, pero cierto. Aún continúan existiendo los prejuicios ante la crudeza de una realidad por la que muchas personas siguen sufriendo y luchando para que sea aceptado con total normalidad. Por desgracia, se sigue tomando con frivolidad y, lo que es aún peor, con morbosidad.

La guionista Lucida Coxon se encarga de adaptar la novela del escritor norteamericano David Ebershoff, que descubre la historia real de Einar Wegener (Eddie Redmayne). Casado con Gerda (Alicia Vikander), el estable matrimonio de estos dos artistas daneses sufre una crisis cuando Einar posa de modelo femenino para su esposa. Desde ese momento, el joven siente la necesidad de descubrir públicamente a su verdadero yo, Lili, una mujer coqueta, valiente y delicada que provoca una gran metamorfosis en las vidas de ambos. 

La transexualidad es reflejada de forma elegante, sutil, sumamente respetuosa, pero, en cierta manera, comedida. El autor describe detalladamente el proceso de cambio mental y físico, evitando caer, en todo momento, en el melodrama. No obstante, resulta inevitable emocionarse por las vivencias de la protagonista, obviamente influidas por el difícil contexto en el que se producen. Si en la actualidad, tal y como comentábamos con anterioridad, aún sigue siendo un tema candente que necesita una mayor conciencia y aceptación, siglo y medio atrás, parece imposible socialmente. Sin embargo, apenas existen diferencias con tanta distancia temporal, puesto que, en este tipo de realidades, continuamos sin evolucionar.