Jon
Tae-Il se convirtió en todo un símbolo de la manera más inesperada. De la noche
a la mañana, su cruel y voluntaria muerte conmovió a la población hasta ser
recordado hoy en día como uno de los más importantes activistas de Corea del
Sur. A finales de la década de los 60, las condiciones laborales en el país eran sumamente precarias, con jornadas de trabajo que se extendían sin fin, empleados afinados en espacios prácticamente inhumanos, niños
explotados que abandonaban la escuela para poder ayudar a sus familias, etc. El
pueblo se movilizaba bajo la amenaza del gobierno dictatorial de Park Chun-Hee,
que sofocaba cada protesta de la peor manera posible. Con este panorama, surgió
un joven activista, que trabajaba como sastre, mientras veía cómo se
deterioraba la salud de sus compañeros en una pequeña habitación del mercado
Pyeonghwa de Dongdaemun, en Seúl. Este es el recuerdo que retrata el que fuera
quinto largometraje del cineasta surcoreano Park Kwang-Su, “A Single Spark”, un
drama que rinde homenaje a quien llevó un paso más allá la lucha por los derechos, hasta el
punto de cambiar por completo el panorama laboral de Corea del Sur.
Con
apenas 22 años, Jon Tae-Il (Hong Kyoung-In) trabaja cada día en la penumbra de
un pequeño cuarto sin ventilación. Esto provoca que algunos empleados comiencen
a mostrar síntomas de tuberculosis, mientras que otros tantos reciben
inyecciones de anfetaminas para rendir más horas en el trabajo sin recibir una
compensación a cambio. Forma parte de su vida laboral y, como tal, casi todos
lo aceptan de forma normalizada. Todos se han habituado a vivir bajo esas
condiciones, pero Jon Tae-Il no puede evitar sentir que debe hacer algo por
ellos. Es, por eso, que se moviliza junto a otros estudiantes para cambiar su
futuro, creando conciencia a su paso, pero la administración nunca le presta
atención, alegando que su actitud no ayuda a la evolución del país. Ante tanta
impotencia, su única salida es exponer el sufrimiento de todos ellos de la
manera más impactante posible, con su muerte.
